26 de abril de 2017

Atleti 0 - Vila-Real 1. La espina en la garganta.


Como para que luego me digan que hago el papanato con mi ristra de supersticiones … Para no creer en ellas.  ¿Qué tendrá este puto equipo que siempre se nos atraganta tanto? Es algo sencillamente inexplicable, y después del partido de ayer, ni os cuento.

Porque el encuentro fue eso: una puta espina que se te queda dando el coñazo en la garganta después de comer pescado. Lo que puede empezar como un juego divertido con la lengua, intentando quitártela de en medio, termina en pesadilla total, clavándose del todo y haciendo sangre, pero de verdad. Justo el desarrollo del partido de ayer.

80 minutos cojonudos del Atleti, con oportunidades a go-gó, con dominio total y absoluto de todas las facetas del juego, pero, entre que no hubo Dios que lograse meter la pelotita al final, por un lado, y que el Andrés Fernández recordó al excelente portero que me maravilló en muchos partidos cuando militaba en Osasuna, por otro, nos terminaron de aguar la fiesta. En fin.

Primera parte de dominio total, ni un triste acercamiento por parte visitante, y ocasiones marradas por Saúl, en espléndido cabezazo viniendo desde atrás, por Correa, por Gaitán, y todas con un denominador común: paradón de Andrés Fernández.

Añádanle al recital un fantástico pase de Koke a Griezmann hizo que el francés se plantase solo ante de nuevo Andrés, y que si quieres arroz, Catalina … El rechace le cayó a Gaitán, y su remate de cabeza, de nuevo lo desvío el dichoso Fernández. Después de todo este vendaval, al descanso, pero el Atleti estaba bien, jugando con paciencia y pensaba que el gol, llegaría.

Craso error. Aunque, en la segunda parte, aún embotelló más si cabe el Atleti al Vila-Real, pero, el resultado, siguió siendo el mismo: parada del dichoso Andrés. Especialmente sangrante fue el mano a mano que tuvo Nico frente al portero visitante, que recordó a su estrepitoso fallo también en Eibar (machote, estas cosas hay que depurarlas un poquito). Salió Torres, y tuvo un buen cabezazo que salió lamiendo el palo tras excelente pase de Antoine. Salió Carrasco, y hasta que el nene no se hizo pupita en su hombro, tiró una falta y todo que repelió Bruno con la mano, en un penalti flagrante de esos que jamás le pitan a este jugador (lleva ya unos cuantos así, créanme). El Atleti empezaba a desesperarse. Malo, porque eso es señal de que se volcaba perdiendo la cabeza, y el Vila-Real nos la podía jugar.

Ya avisó Soriano en el primer tiro a puerta del equipo visitante, allá por el setentaytantos de juego, en una gran contra cuyo disparo final del puto azulejero salvó un defensa colchonero cuando parecía que entraba dentro (imagino que sería Savic, fiel a su cita de salvar un tanto por partido). En ese mismo momento, supe que este partido lo palmábamos.

Así fue. Sobre el 81 de juego, saque de puerta de Andrés Fernández, Filipe que falla tras intentar controlar el balón en zona prohibida, el recién salido al terreno de juego, el tramposo del Bakambú o memez análoga, que se va como una flecha hacia la línea de fondo por la banda, pase al corazón del área, Savic se la come, pero Soriano no, que remacha el tanto a placer. Ver para creer.

Y se acabó el partido. Una puta injusticia como otra cualquiera, pero este deporte se juega así, y consiste en eso, en clavarla dentro. Así que el tercer puesto, se complica. Yo no sé vosotros, pero aún sigo con la garganta fatal después de padecer esa dichosa espina que tenemos denominada Vila-Real.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Ni que decir tiene que Andrés Fernández, por parte visitante, y cumplió Giménez de nuevo como lateral, por parte local, eso sí, siempre y cuando no le dé por sacar de banda, porque si lo hace como si de un balón de playa se tratase, para un portero medio decente es pan comido. Tanto experimento ya no, Mister, por favor.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Espero que el bobito del Carrasco tenga su clavícula partida en mil pedazos, porque será la única forma de que le perdone su marcha ayer del terreno de juego, cuando acaba de salir y el partido andaba empatado, que faltaban solamente 20 minutitos de nada, caramba. Me parece a mi que el niñato éste poco se ha empapado del espíritu que tiene que tener todo jugador que quiera portar este escudo. Como lo de ayer se confirme, ya van 2 veces que el nene se borra por pupita. Entonces, igual ya me podré empezar a cagar en su puta madre tranquilamente. Eso si, que esté tranquilo, que su peinadito y su barbita quedaron impolutas, no sea que nos coja el niñato un berrinche.

ÁRBITRO:
Iglesias Villanueva. Bastante desquiciante también el colega, dentro de la tónica general de la puta noche (penalti ya mencionado comido de Bruno incluido).

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 7 GRADOS).

A pesar de la derrota, esta vez no se merecen que lo baje, así que no lo toco. A ver los talibanes de esta, nuestra amada y ponderada sección, tienen a bien indicarnos ahora. ¡Gentuza!

Y el sábado, Las Palmas. Un partido que nos podíamos tomar con relativa facilidad, teniendo en cuenta lo que se nos avecina, a tomar por culo bicicleta. Dichosa espina … “Forza el Atleti, Forza Campeón” …

23 de abril de 2017

Espanyol 0 - Atleti 1. Imparables.


Partido sumamente jodido el de ayer, por varias circunstancias. Y, sin embargo, se acabó sacando con nota. ¡Qué cosas tiene este Atleti!
Enumeremos. Obviamente, notamos el cansancio (más físico que mental) de Leicester, y, aunque el equipo no salió ni mucho menos mal, poco a poco se fue viendo que las piernas no respondían a los deseos de la mente. En mi humilde opinión, creo que el Cholo debería de haber rotado un poco más, pero también es cierto que estamos en el tramo final de temporada y que cada punto es oro, y, está claro que a Simeone no le apetecen previas en agosto frente al Mónaco de turno. No sé. Yo creo que sacando a Gaitán, a Lucas, a Correa, a Thomas y demás, no se debería de notar bajar tanto el nivel, pero, como ya les he expuesto en innumerables ocasiones, afortunadamente para el mundo Atlético yo no soy el Mister de los colchoneros. Eso que ganamos todos.
Otro inconveniente fue el rival. El Espanyol sacó su mejor versión de la temporada y jugó, a ratos, bastante bien al fútbol. No es que nos crease situaciones de gol flagrantes, pero sí opciones de las mismas, y, por momentos, nos produjo sensación de embotellamiento. A mi me gusta ganar así a mis rivales, qué cosas. Quiero que den siempre el todo contra nosotros y empleen todas sus armas que tengan. Esto implica que, por un lado, nos respetan y valoran como al que más, y, por otro, dan mucho más valor y sentido a nuestras victorias. Las pajas mentales que se hace el personal con estos temas, pues eso ... Yo conozco a peña que mata el tiempo chupando candados …. Será por gustos.
Tras una primera parte de dominio del filial, y una segunda que comenzó, aún más si cabe, achuchándonos a base de bien, el Cholo empezó a mover la coctelera y la cosa se notó. Sacó del terreno de juego al inoperante Torres por Thomas, puso a Carrasco en punta junto con Griezmann, y el Atleti empezó a despertar. Después, sacó a Gameiro por el belga (que se piró rezando en hebreo, yo le entiendo) y, más por el mensaje que mandó a unos (voy a por el partido) y a otros (hay que ganar como sea), que por la propia influencia del desafortunado ayer Kevin en sí, el Atleti tuvo sus mejores minutos en Cornellá. Y eso nos bastó. Así de simple. Un sencillo apretón de dientes. Ya avisó en una clarísima Koke que, por su afán de centrar a su coleguita Griezmann, lo que hizo fue desperdiciar un remate de cabeza franco sobre Diego López (está fundidísimo Kokinho). Hasta que en el 72, llegó la sentencia, en un balón que pilló en el segundo palo Antoine, remachó de volea según le venía, y, con la inestimable colaboración de Diego López (ese primer palo de las entretelas, querido) remachó sin piedad a la red. Hasta entonces, Antoine estaba completamente desaparecido, pero … hay que mantenerle siempre en el campo, aunque juegue con los ojos vendados, cada día lo tengo más claro.
Faltaba uno para la fiesta, y fue Oblak, que, yo creo que dos-tres minutos más tarde, le sacó un mano a mano a Baptistao con un par (y nunca mejor dicho). Otro que da puntos sin comerlo ni beberlo. Poco más tuvo el encuentro (bueno, y un remate de Gerard tras salida vendimiadora del bueno de Jan - fijo que andaba aún con las pelotas escocidas - que yo todavía no entiendo cómo no significó el empate del encuentro). Si después de toda la tralla que llevamos ya encima, somos capaces de doblegar a nuestros rivales con tanta facilidad, máxime cuando juegan al gran nivel que jugó ayer el equipo local, sirve para demostrar que el bólido colchonero anda a velocidad galopante. Sencillamente imparables.
EL CRACK DEL PARTIDO: No suelo destacar a jugadores rivales (fallo mío, lo reconozco) pero me encantó un tal Aaron Martín. Tiene el filial, en líneas generales, algún canterano que otro francamente interesante. Hay que prestar atención. Por parte colchonera, nuestro incombustible Gabi (aunque le sobró una patada muy fea que dio en la primera parte), Savic sigue salvando un chicharrito (con perdón) por partido, Giménez creo que el martes va a jugar de delantero centro (no lo descarten) y,. por supuesto, el premio final se lo doy al gran Oblak. El que sepa la dificultad que tiene casi siempre atajar los balones que le rematan como él lo hace, previniendo posibles segundas y terceras jugadas peligrosísimas, sabrá realmente de lo que estoy hablando, y de por qué Jan es uno de mis putos ídolos en éste, nuestro adorado Atleti.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Koke no puede ni con su alma. Saúl, tres cuartas de lo mismo. Y Torres … En fin. Ya sabéis que el Niño tiene licencia para hacer lo le dé la gana, punto.

ÁRBITRO: Vicandi. Nos os va gustar lo que os voy a decir, pero nos perdona un penalti tan claro como absurdo de Saúl por manaza dentro del área, en el primer tiempo, y con empate a cero en el marcador. Lo siento, pero es lo que hay.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 7 GRADOS).
A pesar de las continuas amenazas sufridas por mi tuitero favorito durante la noche del Sábado (hablamos del gran Borjita, como no puede ser de otra forma @Borja_Mt ), el termómetro, ni mucho menos se toca (y de ponerle en positivo ni hablamos, vamos). Ayyyy, qué paciencia …

Y el martes, el Vila-Real. Partido sumamente complicado, ya anticipo, y contra un rival que se nos da no mal, sino lo siguiente. Y encima, ahora hasta meten goles con la mano y todo (¡Forza Lega, coooñooooo!). Como nos hagan esto a nosotros, quemo el puto Mercadona de mi barrio. Escrito queda.

19 de abril de 2017

Leicester 1 - Atleti 1. Esa extraña sonrisa.


Esta extraña y puta sonrisa que tengo este año cada vez que el Atleti juega Champions. Un tanto grotesca. Bobalicona, si se quiere. Pero que no hay Dios quien me la quite. Una extraña sensación de superioridad mezclada con pasotismo. Como si no me importase nada. Como si no esperase nada de ella. Como si lo tuviera todo claro, muy claro. Tan claro como lo tuvo ayer el Atleti en la primera parte. Una muy potable primera parte.

En cuanto nos puso el primer aprieto el entusiasta equipo local, comandados por el excelente Vardy, poniendo una en bandeja a Okazaki (ya empezamos con los putos nombrecitos), que mandó al limbo, allá por el 17 de juego, respondimos con nuestra primera posesión larga de verdad (no sería la última de este primer tiempo, otra cosita fue la segunda parte, evidentemente), en la que un espléndido centro de Luis Filipe hizo que rematase Saúl con un no menos fenomenal remate de cabeza, cruzadito y picado al segundo palo, que batió de forma inapelable a Schmeichel. 0-1, lo más difícil ya estaba hecho. Algo tiene este muchacho en esta competición. Algún halo le ha bendecido o algo. Quizás esa costilla en Leverkusen …

El resto del primer tiempo, coser y cantar. Y, por momentos, bordar el fútbol. Cualquier parecido con la segunda parte, pura coincidencia. Quizás en el color de las camisetas. Poco más.

El Leicester empleó sus auténticas armas, limitadas pero armas, al fin y al cabo, en este segundo periodo. Sacó a Ulloa al terreno de juego y empezó el bombardeo continuo y constante de  balones que llegaban por todos lados. Juanfran se nos lesionó, por nuestra parte, y tocó empezar a mover fichas al Cholo. Entre cambios, cambios y más cambios de posición, un tal Chilwell se convirtió en el jugador-pesadilla de turno, y entre nuestro desconcierto posicional, encontró en nuestra banda derecha un filón en el que, sorprendentemente, siempre se encontraba solo dentro del área dispuesto a fusilar al bueno de Oblak. Avisó un par de veces. Su tercer remate, acabó en un mayúsculo barullo, del cual Vardy se aprovechó y empató el partido. Martirio chino para los nuestros tocaba, visto que no fuimos capaces, en todo este lamentable segundo tiempo (en lo que a versión atacante se refiere, ojo) de hilvanar ni una triste contra que llevarse a la boca. Bueno, sí, hubo una. Una extraordinaria acción individual de Griezmann cuyo centro no llegó el desconocido ayer Carrasco (desconocido, para mal, claro), al poco de comenzar dicho periodo. Especialmente desesperante a la par que impreciso estuvo Koke también en dicho menester, ya puestos. Está claro que cada vez que halago a alguien en público …

Pero se aguantó el chaparrón. Porque en esta competición uno no puede esperar plantarse en semifinales fumándose un pitillito. El único que, creo, se puede permitir ese lujo, es el maravilloso Lukas. Ayer, en su salida al terreno de juego, me recordó al gran Rober Duwall en la majestuosa Apocalipsys Now: “Tranquilo, Cholo – le dijo-. Me encanta el olor a Napalm por las mañanas”. Y por las noches también, añado. De verdad, como se no escape algún día este jugador, me voy a pillar un cabreo pero de los de verdad. Es una brutalidad el menda. Y, si a los 10 minutos de salir de central, hay que ponerse de lateral, en pleno bombardeo local, no pasa nada, Míster. Me enciendo un cigarrillo, y disfruto del espectáculo.

Y si. En ataque estuvimos fatal, pero en defensa, sensacional. Segundo partido que me gusta, y bastante, Savic. Me empiezo a preocupar. Godín, por su parte, estuvo en plan Godín. Como es él. Imperial en todos los sentidos. Si hasta el experimento de Giménez (que partidazo el suyo también, joder) me está empezando a molar … Madre mía, pero qué miedo me está empezando a dar todo esto. Y también, ya puestos, resaltar la nueva exhibición de nuestro Capi. Lo sigo diciendo, a éste nos va a costar un huevo y parte del otro reemplazar. Si es que algún día se cansa de esto, claro, que está por ver.

Así que nada. Ahí seguimos. Aún queda otra noche mágica en el Calderón. ¿Seguiré con mi extraña y puta sonrisa del orto? Quién sabe. Un último consejo. Recuerdo como si fuese ayer un genial contratifo que hicimos la muchachada del Frente, en aquellos años en los que ir a la puta pocilga era algo que uno se podía permitir, a la fulerada local, que, por su parte, orgullosa, lucía un barquito vikingo en todo ese lamentable fondo sur. Dicho contratifo rezaba así: “Más vale honra sin barco, que barco sin honra”. Pues eso. Que sigan disfrutando.

9 de abril de 2017

Madrid 1 - Atleti 1. Naturalidad aplastante.


Un derbi de los más tranquilos que recuerdo, la verdad. Como antes les pasaba a ellos con nosotros, el Atleti, en cuanto se puso un poco firme, apretó un poquito y se fue a por el Madrid, logró empatar el mismo cómo y cuándo quiso. Y si el partido dura 5 minutos más …

Primera parte. Pues igualada, tirando a aburrida. Ideal de la muerte para la hora de siesta, vamos. Primera media hora correcta del Atleti, controlando más o menos bien la situación, el Madrid, sí, tuvo las suyas a partir del minuto 25 de juego, una de Benzema, que salvó el espléndido Oblak, otra de Cristiano, que despejó en la línea de gol el fenomenal (ayer, ojo) Savic, con Oblak ya batido, y una tercera del homínido Bale que cruzó su remate de cabeza  en exceso. Eso, por la parte nauseabunda del partido.

Por la medio decente, alguna internadita de Carrasco, fatalmente finalizadas casi todas, un latigazo envenenado de Griezmann desde Donosti que despejó a córner Keylor Navas, y, para todo lo demás, sofá, solecito que entra por la ventana, y persiana que se cierra en los ojos va, persiana que se abre en los ojos viene. Qué puta dulzura de vida.

Segunda parte, el Atleti sabe que andamos ya por Semana Santa, y sale con un empacho de torrijas de impresión (y eso que el Mono Burgos siempre anda por ahí suelto, garantía total de que pocas o ninguna quedarían vivas). El Madrid, por su parte, aprieta un poquito (tampoco sin hacer encaje de bolillos, por mucho que se nos quiera vender) y Oblak, que pasa de torrijas cantidad, a lo suyo: salva otra clarísima a Benzema, en magistral salida, hasta que Pepe (al cual deseamos desde este humilde bloq una rápida recuperación, si a su evidente falta de cerebro añadimos también ya percances físicos, la cosa empieza a ser preocupante) aprovecha una de esas jugadas que cuando hacen esta peña es que trabajan de puta madre la estrategia vs. cuando la hacemos el resto, es que no tiene mérito alguno, y de certero cabezazo cruzado bate al imperial Oblak. 1-0, seis de la segunda parte … ¿Y qué?

El Atleti, con toda la naturalidad del mundo, le bastó con apretar un poquito en los últimos 25 minutos finales para que, crease una clarísima ocasión de gol de Torres, que marró por no ser fiel a su propio estilo (picadita, Fernandito, por Diossss, como siempre haces, picadita), y Griezmann aprovechase, a falta de apenas 5 minutos para el final del partido, una gran asistencia de Correa para batir con suma facilidad al guardameta panchitero. Así son los derbis últimamente desde que un tal Cholo Simeone pillara la batuta colchonera. Se controlan, y, si se nos ponen por delante en el marcador, se aprieta un poquito, y con eso nos sobra para sacar un empatito. Sin grandes alardes. Sin épicas proezas, como les costaría a otros sacar algo de allí. Con una naturalidad aplastante.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Guarden mis seguidores esta crónica en oro en paño, porque Savic merece todos los honores tras su partidazo, Correa siguió en su línea ascendente de confirmación de sus excelentes minutos contra la Erreala, Griezmann sigue en plan crack total, y Oblak, qué decir de Oblak … Antes era Casillas el que nos amargaba a nosotros la existencia. Ahora, Jan toma el relevo, pero, como no puede ser de otra forma, en sentido contrario. Qué portero, madre ….

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
A mi Koke (y miren que uno es Kokeinómano) no me gustó nada ayer. Y, ya puestos, Torres tampoco, la verdad.

ÁRBITRO:
De Burgos Bengoetxea. Sensacional. Tan extraordinario como el fenómeno paranormal que sucedía en el Santuario cada vez que pitaba una falta a favor de los vikingos y la obsoleta, caducada y trasnochada grada local balbuceaba eso “Hasta los huevos, estamos hasta los huevos”. El rostro que se gasta esta peña tiene a infinito, virgen del amor hermoso …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( - 7 GRADOS).

Dos grados menos. Ya perdonarán, pero tengo un excelente coleguita deportivista que me inculcó que los derbis, ni se disputan, ni se juegan, ni se empatan, ni pollas en vinagre …. Sencillamente, se ganan … Y uno, que, añadido, es discípulo fiel de las doctrinas de un tal Luis Aragonés, añade … “Y GANAR, Y GANAR, Y GANAR … Y VOLVER A GANAR”. Pues eso. Los bañitos en Neptuno por empatitos, para otros. No para los Atléticos.

Y luego no me digan que no les adelantamos noticias desde este bloq. A las 16:23 h. del 9 de Abril, les podemos adelantar que tanto Griezmann, como Koke, como Oblak, como Courtois, como Theo, como Lucas, como los Apóstoles, y como el gallo de la popular misa navideña, todos ellos, jugarán en el Real Madrid en la próxima temporada. Asímismo, el menda lerenda también emigra y, os puedo anunciar sin rubor alguno, que ficho por esa grada de “animación” denominada “Real Madrid Fans”, o memez análoga, para las próximas 9 temporadas. Hombre, aunque solo sea para asesorarles de que no sean  tan pardillos como para realizar el tifo del año utilizando la palabra “trono” como eje principal del mismo,  con el juego que puede llegar a llevar la misma, ya me sacarían algo de jugo, ya … Si es que … El que no se consuela, es porque no quiere.

Y el miércoles,  al lío gordo de verdad. Leicester. Ni una sola confianza. Hay que darlo todo sí o sí. Como los últimos 10 minutos frente a la Erreala. Así somos imbatibles, como bien apuntó Don Pablo en esta semana.  “Sé, que no hay distancia que nos pueda separar … Vayas dónde vayas ahí estoy”…

5 de abril de 2017

Atleti 1 - Real Sociedad 0. El bueno es Filipe.


Martes, 21,30 h. … ¡Vaya entradón que hubo en el Calderón! Sin apreturas, si. Pero lleno. Está claro, la peña sabe que nuestro templo anda dando ya sus últimos latidos, y no se quiere perder sus suspiros finales de su gloriosa existencia. Por su parte, la Real se despidió con un buen encuentro … hasta que llegaba a nuestro área. Ahí se diluía todo. Otro original product made in Atleti, que se la suda que le dominen los 15 primeros minutos. En cuanto Griezmann empieza a hacer de las suyas y nuestros laterales se sueltan el pelo (más jodido en el caso de Juanfran, por razones más metafísicas que otra cosa), empieza el cachondeo de verdad.

Eso sí, ayer no es que fallamos ocasiones de gol. Ayer palmamos goles hechos directamente, no me jodáis. Griezmann solo delante del excelente Rulli la mandó fuera. Era gol. Casi a continuación, otra de Antoine que le sacó con una mano el propio Rulli (esta era más jodida, la verdad). Hasta que en el 27, Filipe hizo una jugada prodigiosa, con paredes consecutivas incluidas con el propio Griezmann y Fernando Torres, y batió con maestría al guardameta  de la Real al internarse en el áre. 1-0, Filipe, pichichi, Morata, subnorm…

Que no se me olvidé. Ayer  tuve a los 2 cachorrines colchoneros de mi gran amigo Manolo de compañeros de grada. Ojito al pipiolo David, que apunta cositas, al mostrarme claramente sobre el césped del Calderón la posición centrada en la que él pondría a Luis Filipe. Si Guardiola ya lo hizo con Lham … ¿Estamos ante un  avanzado a su época? Seguiremos, informando. Eso sí, David: Correa mejor que Griezmann, como que no. Tranki. Todos los genios sois unos incomprendidos.

El resto de la primera parte, lecciones tácticas de ayer y de hoy aparte, monólogo rojiblanco. Taconazo genial de Don Antoine hacia Carrasco, internada fulgurante del belga, espectacular centro al área, Torres que no se lo espera, su remate (más bien diría rechace) que pega en el palo con toda la portería solo para él, vuelve a pillar el balón, y, lamentablemente, la termina echando fuera desde el área pequeña. Eso no es una ocasión de gol. Eso era gol. Dos por el precio de una, para ser más exactos.

Casi sin tiempo, otra de Carrasco, con todo a placer para batir a Rulli, pero nada. ¿El rechace para Filipe? Tampoco lo aprovechó. Todo esto dentro del área. No eran ocasiones de gol. Eran goles.

En la segunda, dominio tan cansino como inocentón de la Erreala, y mientras, el Atleti, a lo suyo: seguir fallando putos goles hechos. Correa tuvo 2 nítidas, a las que sumaron otra de Carrasco y de Giménez. A todo esto, el Calderón, los últimos 10 minutos, patas arriba. El Cholo lo mandó, y la locura colectiva nos invadió. Ya saben, no le podemos fallar: él es nuestro pastor, nada nos falta. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Y sí, lo de Theo huele mal (semana de derbi, ya saben). Muy mal. Pero yo ando tranquilo. El bueno es Filipe.

EL CRACK DEL PARTIDO: Buen partido del todo el equipo en líneas generales, destacando 3 nombres: Filipe Luis (sigue con su nivelazo a lo Garrincha), los excelentes minutos de Correa (que sigue sorprendiendo a propios y extraños, tanto para bien como para mal), pero el premio gordo se lo doy a Juanfran, sencillamente inconmensurable toda la noche.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Conjunto vacío.

ÁRBITRO: Undiano Mallenco. Un puto desastre, perjudicando gravísimamente al Atleti al no sacar la amarilla a Savic (ayer no estuvo todo mal del todo, lo reconozco) que le impida jugar el puto derbi. Ya no están robando …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( - 5 GRADOS).
Partido de obligado cumplimiento, que no todos los días es fiesta, señores.

Y sí. El sábado, el partido más odioso del año (como ya hemos podido empezar a comprobar) contra el rival más repugnante del Universo. Qué pereza, por Dios … “Yo, llevo una vida a tu lado siguiéndote, desde que pisé el Fondo Sur” …

2 de abril de 2017

Málaga 0 - Atleti 2. Poco fútbol, menos Málaga, gran victoria, Mucho Atleti.


Partido ideal para las huestes de Don Pablo, que, ante todo, lo que no quiere es sufrir, y a fe, que , el Atleti, ayer lo hizo entre poco y nada. El Málaga, de hecho, se podía haber tirado 15 días jugando contra nosotros y sería incapaz de llevarse una triste ocasión a la boca. Está donde está, obviamente. Al igual que el Atleti (terceros, recuerdo). A los que somos un tanto más tontainas con esto del fútbol, sí. Valoramos, y muy mucho, vivir un partido tan plácido como el de ayer. Pero hombre. No sé. De vez en cuando, ver una pared bien tirada, una buena jugada de banda, una combinación medio decente entre nuestra muchachada, tampoco me importaría, desde luego. Eso sí, ya da igual. A partir de ahora, lo que nos queda (a todos) es a cara de perro. Todo Cristo se anda jugando la vida, así que ahora, lo que toca, es ganar, ser práctico, dosificar fuerzas y sacar los encuentros hacia delante. Todo lo que hizo ayer el Atleti, vamos. Me gustan estos partidos “estándar” del Atleti. No tengo que resquebrajarme demasiado la cabeza haciendo la puta crónica. El Atleti, a los 25 minutos, se adelantó en el marcador, tras una buena acción individual de Don Fernando Torres, que se intentó girar entre 2 defensas malacitanos (ambos-dos cometieron penalti sobre nuestro Niño), pero el balón continuó con su trayectoria, y un omnipresente Koke, que siguió la jugada con suma atención, aprovechó para anotar a placer. ¿El resto del primer tiempo? Conjunto vacío para ambos equipos.

La segunda fue aún peor. El Málaga, un quiero y no puedo. El Atleti, fiel a lo que cantaban mis admirados Asfalto “la vida es, lo que te pasa, mientras tu, sigues ocupado, en otros planes, en otros planes” … Y así estuvo. Controlando, contemporizando, dosificando, hasta que, a falta de un cuarto de hora, dos buenas acciones de Torres decidieron el encuentro. La primera, la desperdició Griezmann, aunque solo fuese para hacernos ver que ya no andaba en el parque de los Príncipes, sino en la Rosaleda (cualquiera lo hubiese dicho). La segunda, otro regate imposible del Niño que aprovechó Luis Filipe para picar con maestría ante Kameni. 0-2, se acabó, que el martes hay más juerga. Mi canción de Asfalto termina como sigue: “tenías razón, mi viejo John, tenías razón, volemos juntos, hacia la ilusión”. Es lo que toca. Volemos, pues.

EL CRACK DEL ENCUENTRO: Muy bien Torres, muy bien Saúl, pero el mejor, y con diferencia, Mister Koke Resurreción. Y sí. Este también venía de las Selecciones. Extraño, ¿No?

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Una vez más, mi amigo Savic fue el mejor atacante local en el primer tiempo. Afortunadamente, en el segundo se cansó. Antoine, por su parte, ya saben. Dándole vueltas a lo del VAR por París anda todavía. Que vuelva pronto, por favor.

ÁRBITRO: Trujillo Suárez. A pesar del histerismo adolescentil de la grada local, el hombre hizo un arbitraje modélico.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( - 5 GRADOS)

Redoble de tambores …. Tachachachán … ¡tres gradazos más que subo! No me negarán, ¿Eh? Hay que terminar con él en positivo como sea, joder. Al lío.

Y, el martes, la Real de Camarada bocazas Eusebio Sacristán. Amigo mío, como diría los Barones Rojos … “y si alguien lo ve fácil, que venga a ver” … ¡Quién no salte madridista es, es!

20 de marzo de 2017

Atleti 3 - Sevilla 1. El Atleti enseña al Sevilla cómo se aguanta la presión.


Esa dichosa presión, que,  cuando ya empiezan a faltar pocas jornadas para que acabe esto, empieza a asomar. Uno pasa de repente de ir como una flecha por la vida a estar cansado, a pesarle 2 toneladas las piernas, a no salirle nada, a dudar, de propios, de ajenos ... Uno, a fuerza de escuchar casi de forma tan cansina a la par que insidiosa el ya manido “Ya caerán”, o es muy fuerte mentalmente o al final se lo termina creyendo.

Bien lo sabemos los Atléticos tras la temporada en que ganamos la Liga a las 2 grandes morsas. Es muy jodido simplemente seguirles el ritmo, con que imagínense al final vencerles. Hay que luchar contra todo: árbitros, presión mediática, prensa … hasta que, al final, todo se resume en una cosa: uno lucha contra sí mismo. Si uno es capaz de aislarse de todo y seguir confiando en sus fuerzas, en sus posibilidades, en su potencial real, termina resistiendo. Si se deja vencer, malo. Por eso es tan enorme el trabajo del Cholo Simeone con este equipo. El fue (y es) la clave de todo esto. ¿El Sevilla? Pues tenía muy buena pinta, la verdad, pero lo de Leicester fue un palazo, y todos sabemos que lo jodido no es caer, sino levantarse. Veremos.

Desde luego, ayer el Atleti venció la presión que tenía porque debía que ganar este encuentro por lo civil o por lo criminal de la mejor manera posible, disfrazándose de la mejor versión que encontró de sí mismo. ¿El resultado? Un partido francamente estupendo. Jugando al fútbol. Con decisión. Con poderío. Presionando, no concediendo, emboscando al rival cada que tenía el balón. La primera parte fue un aluvión colchonero. Qué coño. Y la segunda también. El Sevilla, por su parte, andaba en su mundo de melancolía por la Champions. Es cierto que cayó, sobre el papel, con un rival inferior a su presunta categoría. Tan menos cierto como que, si fuesen inteligentes, se darían cuenta de que era su primera participación en Champions en millones de años, y que, si se sabe encauzar, todo suma, te elimine quien te elimine. Afortunadamente, no es mi problema.

El mío inicial fue la lesión de Vrsaljko. Pero ahí salio Juanfran, con la ilusión de un juvenil, a comerse el césped, el Calderón y la Giralda se le hubiese puesto a tiro. Sin una mala cara. Sin un mal gesto ante su suplencia. Hablando dónde hablan los futbolistas: en el terreno de juego. Es usted muy grande, señor Juanfran Torres.

Y las ocasiones comenzaron a llover. Vaselina antológica de Gameiro que repele el larguero por allí, que si Luis Filipe crea peligro por todos lados, que si Juanfran es un puñal por allá, que si la movilidad de Griezmann no saben ni por dónde pillarla, que si Carrasco se sigue divirtiendo a la par que nos divierte … Minuto 36, falta que provoca él mismo. La pone como los ángeles Antoine, y Godín, emperador Godín, golito a placer de cabeza que te crio. Mucho se habla  de los goles de cierto espantapájaro  del barrio de Concha Espina, y de orígenes aún más cochambrosos. Muy poco de los muchos que lleva nuestro faraón. Bendita ignorancia.

La segunda parte fue un recital total colchonero. Jugadas al primer toque, movimientos constantes en ataque, presión letal, que si Griezmann se queda solo ante Rico, que si Gameiro, tres cuartas de lo mismo … Al final , minuto 60 de juego, el espíritu de Pantic se despereza de su prolongada siesta, se mete en el cuerpo de Griezmann,   y nuestro siete favorito lanza una falta cerca del área de forma antológica, poniendo el 2-0 en el marcador, y dándonos también el goal-average (todo suma, si señor). La cosa pudo ser peor para los sevillistas, a poquito que Torres hubiese estado un poco más inspirado en sus  remates, pero fue muy previsible en las dos veces que se plantó ante Rico. El que no fallo, sin embargo, fue Koke, que anotó a placer faltando ya 14 minutos para el final del encuentro, tras una nueva excelente combinación rojiblanca.

A falta de seis minutos, tercera llegada sevillista a nuestro área (la primera, de Ben Yedder, en la que hizo el ridículo total, casi tanto como el árbitro a no amonestarle por simular el penalti), otra segunda del cervatillo rabioso del Sanabria, que remató bien de tacón, y la  tercera del interesante Correa, que anotó el gol del honor tras irse de Savic con la misma facilidad que Urdangarín (y tantos y tantos golfos otros en este puto país) se escaquea del talego. Faltaban 6 minutos para la conclusión del encuentro. 3-1 final, muy corto para lo que se vio en realidad, que no fue más que, ni más ni menos, una hermosa lección colchonera de cómo se aguanta la presión que se avecina. ¿Aprenderán algún día los fantoches de Nervión?

EL CRACK DEL PARTIDO:
Excelente encuentro de todo el equipo en general, pero me quedo con Godín, que estuvo espectacular en defensa, y decisivo en ataque. Pues no le queda ni ná de cuerda al seño Don Diego …

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Esa facilidad con la que un delantero encara a nuestro amado Señor de la uña y le deja siempre plácidamente tomándose un té mientras nos anotan gol tras gol, me desespera, la verdad. En fin.

ÁRBITRO: Gil Manzano.
Salvo el ridículo que hizo con el piscinazo del  tal Benn Yedder ese, no estuvo mal del todo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( - 8 GRADOS).

Lo subo un par de gradejos, va, que si no el íntimo de Cerci, nuestro buen amigo Don Gracias Luis, no va a haber quién le aguante. Ya lo dije en la anterior crónica: la cacería no ha hecho más que empezar.

Y ahora, un bendito, dulce a la par que meloso parón con nuestras amadas selecciones. Que no se nos lesione nadie, por Dios . “Gracias, Atleti querido. Gracias por las emociones, y todas las sensaciones, que nos hiciste pasar”.

16 de marzo de 2017

Atleti 0 - Leverkusen 0. La rutina de estar en octavos.


¡Qué mala suerte que tenemos los Atléticos! Otra vez entre los 8 primeros. Qué putada. Nosotros no necesitamos ni épicas, ni invocar a espíritus, ni realizar vudús a nuestros rivales, ni trincar árbitros sin compasión, ni nada que se le parezca. Nuestro partido de vuelta, hasta careció de emoción. Teníamos la cosa tan sentenciada, que casi parecía un día más en la oficina.

Nos podemos permitir jugar un partido de octavos de final de Champions de vuelta, con un par de canteranos que apenas han disputado minutos en esta temporada y todo. Controlamos la primera parte sin mayores complicaciones, y hasta nos permitimos el lujo de hacer lucirse al estupendo Leno en dos fenomenales remates de Correa y de Koke, respectivamente, precedidas de muy buenas combinaciones rojiblancas.

¿La segunda? Pues hasta la jugamos mal y todo, hasta el punto de que nuestro portero, el maravilloso Oblak, fue el mejor de los nuestros, entre otras cosas porque, probablemente, también sea el mejor de todos. Propios, y ajenos. Una picadita de Griezmann por allí (qué pena) fue nuestro único bagaje ofensivo. Fue plomiza este segundo periodo hasta el punto de que al personal le dio por cachondearse de uno de nuestros jugadores, pidiéndole al Cholo que le sacase y todo (mal por la peña, bien por el Cholo).

Así que, nada, el viernes, en otra puta mierda de sorteos de esos, que tan manipulados están. Qué pereza. Otra vez a soñar, otra vez a emocionarse, otra vez a estar entre la élite de los mejores, otra vez a sentir, a reír, a llorar, en definitiva, a vivir .... No tienen más que ver cómo nuestros rivales valoran hoy en día nuestro estadio (si, ese que no les vale a los delincuentes del palco, si,de ese del que antes apenas se sabía casi de su existencia por ahí): “leyenda mundial del fútbol”. Casi nada. ¿A qué será debido?

En realidad, no tendría ni que haber escrito crónica de este evento. Emborrono el bloq simplemente por 2 motivos:

<![if !supportLists]>-          <![endif]>Reconocerle el triple paradón escalofriante del bueno de Jan Oblak, jugada que, al realizarlas, encima, en la competición que las ha hecho, está ya dando la vuelta a todo el mundo futbolístico en estos momentos. Es un acción para la historia, y no, no es cachondeo. Además, refleja perfectamente el devenir del Atleti en esta competición, cayendo 2 veces y levantándose 3 del suelo, con la dificultad que eso impone. Y todo de forma consecutiva. Cada día te quiero más …

<![if !supportLists]>-          <![endif]>Cholo Único. Se me acaban los calificativos. 4 años consecutivos, y ahí seguimos. Cada día parece más sencillo, pero no. No lo es. Me parece que llevamos ¡1 gol encajado! En el Calderón en estos 4 años en Champions, lugar por dónde han pasado escuadras como el Madrid, el Barcelona, el Bayer y demás angelitos. Empieza a ser aburrido esto de ser del Atleti, la verdad. Bendito aburrimiento.

12 de marzo de 2017

Granada 0 - Atleti 1. Comienza la cacería.


La verdad es que el partido fue cantidad de divertido, algo alocado a veces, pero la mar de entretenido. El Atleti al final se salió con la suya, sí (muy al final, demasiado al final) pero el Granada (equipo que parece una selección de presos internacionales de Alcatraz, más que otra cosa) tuvo sus opciones, y, desde luego, al menos, por lo visto ayer en Los Cármenes, para nada parece ocupar la plaza que realmente tiene en la clasificación liguera.

La primera parte tuvo muchas fases de dominio alternativo por parte de ambos equipos. El Atleti empezó como casi siempre, bien, pero Carrasco cabeceó una ocasión clarísima como si de un balón de playa se tratase, y ahí se acabó la cosa, porque, sin lugar a dudas, el Granada tuvo al mejor de los aliados posibles en las peligrosas contras que lanzó el Atleti: un puto linier con ladillas en el sobaco. Fue un martirio constante. Él solo difuminó un tanto de Griezmann, otro de Carrasco ... El  caso es que me juran y perjuran que, en caso de duda, no hay que señalar fuera de juego. Ver para creer.

Los nazaríes, por su parte, también angustiaron lo suyo, nos presionaron muy arriba y, por momentos, no es que tuviesen ocasiones clarísimas de gol, pero si que tuvieron opciones muy claras de haberlas tenido. Ese último pase, dichoso problema (para casi todos).

En la segunda el Cholo sacó a Correa, y tuvo unos minutos bastantes buenos, entre otros, por el buen hacer de Gaitán. ¿Su premio? Ser sustituido por Giménez. ¿Por qué? Porque el Granada seguía plantándose y entrando también en nuestra área por el centro. Pero el gol del Atleti se mascaba. Y no lo hizo mal Giménez, conste. Pero a mi este tipo de sustituciones me sientan como una patada en los cojones. Será que no tengo ni puta idea de fútbol (que también).

Una cosa muy buena: el Atleti este año es un equipo muy cabezón. E insistió. Una y otra vez. Faltas al borde del área desperdiciadas, Carrasco desatado pero sin fortuna en el remate final, Godín que iba a por todas en el balón parado, Luis Filipe y los jugadones que hizo, entradas en banda, faltas al borde del área (deleznablemente finalizadas, como casi siempre, Milinko Pantic que estás en mis sueños)... Y llegó el minuto 85. Enésimo córner. De esos que se sacan en corto y tan poco nos  gustan a los bufanderos descerebrados. Koke la pone de cine al segundo palo, y Mister Griezmann, que no había tenido su noche hasta ese momento, cabeceó de forma inapelable cruzando el balón al segundo palo (Carrasco, pídele unas clases, si eso). Victoria final. Muy justa, aunque me gustó el Granada. Pero el Atleti anda ya de cacería. El domingol, el Sevilla. No les digo nada.

EL CRACK DEL PARTIDO: No se lo van a creer, pero no me disgustó Savic. Saúl estuvo bien. Koke, muy bien (25 añitos que tiene, y todo lo que empieza a acumular ya, el Atleti será suyo). Me gustó bastante Gaitán. Carrasco estuvo colosal (y sigo sin entender la manía que parece que a todo el mundo le ha entrado con él, de verdad que no lo entiendo, es puro desequilibrio, después de Griezmann, el reino del gol será suyo), a Don Antoine siempre se le espera, porque siempre termina apareciendo, pero yo me quedó con el partidazo descomunal que hizo Filipe Luis. Realizó controles, jugadas, caños y asistencias que, por momentos, me recordaron al mejor Zico y Sócrates juntos. Y no. No estoy exagerando en absoluto. A su incansable sube, y baja, y vuelve a subir, le ha unido el llevar el balón pegado al pie y una exquisitez técnica descomunal. Una pura delicia.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: A Oblak no le termino de ver todavía seguro del todo (putas lesiones) y Juanfran sufrió demasiado. En cuanto a coche de choque Correa, la verdad es que cada día le veo peor. Vaya partidito que se marcó el colega.  Pero vamos, que a muerte con ellos.

ÁRBITRO: Hernández al cuadrado. Como no cambies de linieres, macho …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 10 GRADOS).

Por la sencilla victoria ante el Valencia no lo subo, y lo de ayer, era de obligado cumplimiento. Así que hay que seguir, señores …

Por último, y aunque me alegró un montón ver a tanto Atlético en las gradas, esta vez no voy a decir el manido “Honor y gloria a los desplazados”. Amos, no me jodas. Finde que te cagas en Granada, tiempo sensacional, cañitas y tapas a go-gó, partidito sábado tarde-noche de nuestro Atleti, y luego, cenita y copitas en la majestuosa ciudad del Alhambra. “Honor y pollas”, más bien. Aunque en realidad sea “Honor y envidia. Puta envidia” (Carlitos dedicated).

3 de marzo de 2017

Depor 1 - Atleti 1. Cuando ladran los perros del amanecer.


Obviamente, está crónica de hoy no va a ser al uso como las demás. No quiero extenderme demasiado en el comienzo esperanzador del Atleti, en el gol chirigotero que fabricó Oblak a los 12 minutos de juego, colaboró Giménez y puto incordio del Andone ejecutó. Tampoco os voy a castigar mucho con el deleznable resto de primer tiempo que jugamos, el buen hacer del Depor durante ese periodo y las ocasiones que nos generaron.

Ni siquiera tengo ganas de hablar de los huevos y la personalidad que mostró Griezmann en la 2ª parte del partido, echándose al equipo por completo a su chepa, y consiguiendo un golazo de bandera, tanto que ni siquiera celebró, siendo consciente de que el empate en sí, de poco o nada valía (luchar por el cuarto puesto, es lo que nos queda). Todo queda completamente obscurecido y tapado por lo que pasó en el minuto 87 de juego, y esa mezcla de impotencia, desazón y descorazonamiento que sentí  en ese minuto de juego, cuando vi caer al Niño completamente desplomado sin sentido tras el desafortunado choque con Bergantiños. Esa angustia y desconsuelo de Giménez, esos rostros de terror reflejados en los jugadores de uno y otro equipo, ese tiempo que pasa y no ves a nadie reaccionar como tu esperas, esa aficionada del Depor casi con lágrimas en los ojos, esa grandeza de nuestro faraón Godín indicándole al propio Bergantiños que “tranquilo, no tienes culpa de nada, no has hecho nada” … Esto no le debería de pasar a nadie. Nadie merece pasar esa angustia. Por unos minutos, esta vez sí que comprendí perfectamente lo que debieron de sentir los aficionados periquitos con Jarque, o los sevillistas con Antonio Puerta. Hasta este momento lo había imaginado, pero no terminaba de ser consciente de ello. Si le pasa a un rival, malo. Si es a uno de los tuyos, tétrico. Pero es que, encima, al Niño … Uff. No quiero ni pensarlo. No me lo puedo llegar a imaginar.

Afortunadamente, Gabi levantó el pulgar, y todo el mundo respiró. Y, lo mejor, probablemente de todo, es que la gente de Riazor explotó en una extraordinaria y emocionante ovación a nuestro Fernando Torres. No era un día precisamente fácil para ellos, debido a la incompetencia e ineptitud de un juez que, encima, no tenía otro día para pasar de todo y anunciarlo que precisamente ayer. Aún queda algo de esperanza, cuando la condición humana es capaz de arrasar al odio visceral como se demostró ayer. Así que gracias. A ellos, a Dios y a nuestro Niño, Don Fernando Torres (no lo vuelvas a hacer más, por favor). Aunque jamás ya olvidaré este minuto 87 de juego. Cuando ladran los perros del amanecer …

27 de febrero de 2017

Atleti 1 - Barcelona 2. No ganó el Barcelona, perdió el Atlético.


Los Atlético-Barca de Liga de los últimos años son todo un ejercicio de desquiciamiento, al menos, para el que esto os escribe. Todos las temporadas igual: siempre acabo con un cabreo de narices. Y, después del de ayer, aún más si cabe, tras comprobar cómo fuimos incapaces de ganar a un equipo que, durante muchos momentos de la primera parte, fue una escuadra paupérrima, sin alma, sin vida, sin juego. Claro que, durante todo el partido, el gran ausente fue ese. El juego. Sin lugar a dudas, el Atleti-Barsa de menos nivel futbolístico que uno recuerda, impropio de 2 equipos de los que tienen el aurea de grandes escuadras europeas.

En la primera parte, ya digo, el Atleti, siempre poseído por ese extraño miedo a perder que tiene en sus enfrentamientos ligueros frente al Barsapasta, fue incapaz de aprovecharse de la debilidad del contrario para adelantarse en el marcador. Sí. Tuvieron 15-20 minutos en los que apretó un poquito, y sembró algo de incertidumbre en el área blaugrana, pero poco más. Un disparo desde donosti de Griezmann que despejó notablemente Ter Stegen, otra buena ocasión del francés en la que radió tanto su pase a Gameiro que el guardameta alemán adivinó con suma facilidad, y poco más, la verdad. Triste bagaje para un equipo que se jugaba tanto, y se enfrentaba a un rival tan débil. Por su parte, el Barsapasta, un gol bien anulado a Luis Suárez por falta a Oblak, una falta de Messi que despejó de forma soberana de nuevo el guardameta colchonero, y ya está. La tarde era árida como pocas. El fútbol, tres cuartas partes de lo mismo.

La segunda fue esperpéntica para nuestros intereses. Un Atleti que, salvo una ocasión de nuevo de Antoine, que, esta vez que tuvo que centrar hacia Gameiro, decidió tirar al muñeco, haciendo de nuevo internacional a Ter Stegen, y el gol de Godín, imperial en su salto, tras una excelente falta botada por Koke, y que sirvió para empatar el encuentro (minuto 70 de juego), el resto  fue un homenaje al sin sentido. Un equipo que solamente le apetece atacar cuando se pone por detrás en el marcador. Mientras tanto, a ver la vida venir. Exasperante a más no poder.

Y sí. El Barsa anotó 2 goles en este periodo. Dos churrigoles, más bien. Jugadas dignas de patio de colegio: que tiro, que te da, que pillo el rechace, que la despejes tu, que no, que yo, que a mi me da la risa, que para aquí, para allá, que tu marcas a éste, que qué haces tu con aquel, que uno que pasaba por allí mete la puntera, y gol en contra (minutos 63 y 85, Rafinha y Messi, respectivamente). En fin. Fiel resumen de lo que fue el partido de ambas escuadras. Un auténtico homenaje al despropósito.

Y, por si todo esto no fuese ya de por sí irritante, aún más me resulta el temita del puto césped de marras. Por un lado, señores blaugranas, cada uno en su casa hace lo que más le interesa (o cree interesarle). Punto. ¿Tan difícil les resulta de entender? Propongan que se regule el tema si les parece, pero mientras tanto, y siempre y cuando estemos dentro de la legalidad, dejen de dar el puto coñazo siempre con lo mismo, por favor. Son ustedes terriblemente cansinos.

Por otro, señores colchoneros. ¿Nos sirve realmente de algo el tener el césped tan seco en este tipo de partidos? ¿Nos ha dado algún resultado en la competición liguera? ¿Por qué todos los años nos empeñamos siempre en la misma puta gilipollez? Mira que me jode, pero ayer tenía razón el retrasado sin fronteras de Luis Enrique. ¿No es acaso el Atleti un equipo rápido, veloz, y que le interese que el balón ruede a la máxima velocidad posible? ¿Acaso no tenemos capacidad técnica para manejar el balón con gran rapidez? A mi todo esto me parece más una postura propia de un equipucho acomplejado de la capital Pantojera que de una escuadra como el Atleti, la verdad.

En fin. Un puto lunes del orto. Mal día para dejar de fumar. No nos ganó el Barcelona. Perdió el Atlético.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Muchas dudas tengo, la verdad. No hubo ninguno que realmente me entusiasmara por parte Atlética. Quizás Godín por su orgullo y tesón. ¿Del Barsa? Menos aún. Quizás su portero, aunque tampoco es que sea ni mucho menos santo de mi devoción tampoco.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
Bajó mínimos el nivel mostrado por Carrasco, por Gameiro, por Koke, por Saúl y muy mal la defensa en líneas generales. Hoy por hoy, no es ni la sombra de la que fue. Y ya pueden estar tranquilos la vikingada: el Barcelona, jugando así, no gana la liga ni borrachos, vamos.

ÁRBITRO:
Mateu Lahoz. El que faltaba. En la línea del partido. Irritante también a más no poder. Ayer conocimos otra nueva versión del ínclito Mateu: la de pitar faltas sin ton ni son. Si el partido era malo en sí, él, con tanta puta interrupción sin sentido, no ayudó tampoco nada.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 10 GRADOS).

Refresco la memoria: andábamos en – 13 grados. La victoria del Molinón hace que lo suba 3 grados, y como de lo de ayer ya renuncio completamente a conseguir nada de nada, pues ahí lo dejamos, en -10 grados. Sigue estando hecho una puta mierda, vamos …

Y, el jueves, a Riazor. Imagino que allí nos apetecerá atacar ALGO, y no habrá que esperar a que los gallegos se adelanten en el marcador para intentar ver ALGO, lo que sea, pero ALGO. “Cuando deje esta vida para siempre, diré bien alto, tuve la suerte, fui colchonero hasta la muerte”.

22 de febrero de 2017

Leverkusen 2 - Atleti 4. Una Champions burlona y divertida.


Se nota que aún no andamos en las fases más gordas de esta competición, pero para eso fuimos primeros de grupo: para que, a poder ser, nos tocase un rival más cómodo y asequible en esta fase, y, no cabe duda, el Leverkusen lo fue.

Nos bastó con realizar un primer tiempo espléndido para dar muestra de nuestra superioridad total, superioridad que, por cierto, no fue reflejada ni mucho menos en el marcador. El festival rojiblanco empezó pronto, con otra obra de arte de Saúl, jugador que, cuando anda de volante ofensivo, huele a sangre en todas sus acciones. No es fácil batir al excelente Leno así como así (que sí, que le han metido cuatro, pero es que llegan veinte, lo menos), pero la parábola dibujada en el remate de nuestro canterano, es de dibujos animados (minuto 16 de juego).

Antes, ya habíamos tenido 2 excelentes ocasiones, una en remate de Griezmann que sacó el guardameta local, y otra, en autoremate al larguero de Wendell tras centro envenenado de Luis Filipe. La cosa, ya digo, olía a recital.

Por el 24 de juego ya nos pusimos 0-2, en un guiño a nuestra historia, a nuestro juego, a nuestra idiosincrasia, tras fenomenal contra conducida por un pletórico Gameiro, que esperó a la llegada de su compi de pupitre Antoine, para cederle el balón y que éste fusilase el tanto a placer. Y, de nuevo Griezmann, tuvo aún un mano a mano más fácil de conseguir que el que anotó, poco después del 0-2, pero se topó de nuevo con Leno. Acabamos el primer tiempo con un penalti tan claro como absurdo de Gabi tras codazo sobre el Chicharito no señalado, y un espectacular remate de Kamp queriendo emular a Saúl, aún desde más lejos, pero Moya despejó con una maravillosa parada. Sin tregua.

Si movidita fue la primera parte, la segunda ni les cuento. El Leverkusen otra cosa no, pero hay que reconocerles que son un equipo la mar de divertido. Les importa un bledo el marcador, los espacios que dejen, los riesgos que corran … Así que, nada más comenzar la segunda parte, el Atleti salió adormilado, y ellos lo aprovecharon, en una buena combinación atacante muy bien definida por Bellarabi. 1-2.

Gameiro, sin embargo, no está por la labor de que nada le empañe su recital, y avisa con otro remate a la cruzeta, hasta que, en el 11 de la segunda parte, otro jugadón de ¿Quién si no? Gameiro, acabó en penalti señalado sobre el mismo. ¿Dentro? ¿Fuera? Si se  tiene que pitar cuando se le derriba, el penalti es evidente, Vicente. El propio Kevin lo lanza tan mal, tan al centro, y tan fuerte, que se convierte en misil imparable para Leno. 1-3. La cosa parecía sentenciada, pero, allá por el 67, una estúpida acción protagonizada entre Moyá y el inefable Savic, acaba con autogol del señor de la Uña en propia meta. 2-3. Vuelta a empezar. A todo esto, el Cholo había cambiado ya a Kevin, que se fue bastante enfadado, y, la verdad, esta vez, con toda la razón del mundo. El Atleti pasó un rato bastante malo, salvando tantos cantados tanto Luis Filipe como el propio Savic (ojito, que esos minutos de atolondramiento nos pudieron costar muy caros). El Atleti anda lejos de su firmeza defensiva, es lo que hay, pero mientras metamos un gol más que el  rival, a mi me vale. Y si son dos, ni os cuento. 5 minutos para el final de esta puta locura, en la enésima cabalgada de Vrsaljko (inmenso ayer, que no se me olvide tampoco), éste le puso un balón de cine a Don Fernando Torres, para que el Ñiño cabecease sin piedad cruzando el balón a la red. 2-4, que deja la cosa medio sentenciada. Los más puristas, dirán que lo de ayer fue una broma macabra de partido, un simulacro de encuentro de Champions. Pero yo, al menos, me divertí bastante y, al fin y al cabo, de esto se trata todo este rollo, ¿No? Ya tendremos tiempo de padecer como enanos, tal y como nos ha pasado en las últimas ediciones que hemos disputado de este torneo. Mientras tanto, disfrutemos de esta Champions burlona y divertida.

8 de febrero de 2017

Barcelona 1 - Atleti 1. Felicidad en la derrota.


Sé que a algunos no les va a gustar lo que voy a decir, pero me da igual: a mi es que este Atleti me pone un montón. Y estoy contento. Muy contento. Mucho más que si hubiese estado dominado durante casi más 130 minutos de una eliminatoria (90 de ellos en mi propia casa, terminándome embotellando casi por completo), aunque hubiese conseguido el pase a la final. Probablemente (que tampoco soy tan tonto) ese día me volveré a disgustar. Pero hoy no. Este equipo es la magia que tiene, el embrujo que te envuelve, la morfina que necesitamos: en de los pocos que, tras una decepción como la de ayer, hace que, sin embargo, te levantes con pase firme, feliz y cada vez más convencido de la suerte que tiene uno de ser del Atleti.

Porque es emocionante, muy emocionante, ver como un grupo de jugadores, en líneas generales, es capaz de sobreponerse a un primer tiempo calamitoso en el partido de ida, cuando todo olía a que el Manzanares se desbordaría con nuestra rojiblanca sangre, y contemplar cómo en una excelente segunda parte, comandada por nuestros viejos rockeros, este grupo de gente con clase tira de todos los valores que han mamado en esos campos de Cotorruelo, y levanta a un equipo como lo hicieron.

No les asusta ningún reto. ¿Qué hay que salir en el Camp Nou a por todas? Se sale. ¿Qué vemos que, tras una espléndida media hora, las ocasiones se nos van al garete, como la de Carrasco, tras contra antológica, o la del zapatazo de Koke, o la del cabezazo de Griezmann? No desespera. ¿Qué no nos pitan un penalti claro de Sergio Roberto sobre el Niño Torres? Se toma un simple respiro, y a seguir. ¿Qué vemos que en dicho respiro, casi al borde del descanso, el tema se nos complica aún más, porque a ese jugador indefendible que se llama Messi le da por hacer de las suyas, y se saca un zapatazo raso, duro y seco, que Moyá ataja como puede y Luis Suárez aprovecha su rechace a placer? Lo encaja.

¿Qué la segunda parte nos cuesta entrar un poquito en la misma, tras el palo recibido? No importa. Jamás se bajan los brazos. ¿Qué se nos lesiona Godín? Pues tiramos del chaval Lucas, aunque no parezca lo más indicado, dada su actual situación personal. ¿Qué le pita todo el Camp Nou cada vez que toca el balón? El sigue impasible haciendo su trabajo, sin más. La juventud nunca ha estado reñida con ser del Atleti. ¿Qué el Barsa se queda con 10 tras el planchazo de Sergi Roberto? Ya no se para hasta al final. El rodillo vuelve con más fuerza que nunca. ¿Qué nos anulan un tanto legal a Griezmann? ¿Y cuándo no nos hacen alguna jugarreta de estas? Lo tenemos asumido, lo llevamos en la sangre. Jamás desfalleceremos. ¿Qué nos expulsan a Carrasco por un resbalón inoportuno? Seguimos jugando con uno más en nuestra cabeza, no nos importa. ¿Qué el Barsa tira de un tal Iniesta y un tal Busquet? Nosotros de nuestro Correita y de Gameiro. ¿Qué el majestuoso Messi se saca un larguerazo de los suyos? Quién dijo miedo. Adelante, adelante, adelante Campeón. ¿Qué el pobre Gameiro desperdicia un claro penalti que le hizo Piqué? Pues nos jodemos, sí, pero le apoyamos, le damos ánimos, le levantamos su cabeza gacha y seguimos mirando al frente. Hay que morir con las botas puestas. ¿Qué por fin anotamos nuestro más que merecido tanto, a falta de 8 minutos de juego? Pues a tope, que esté Frente está loco y quiere al Atleti verle Campeón. Y morimos. Y lo intentamos. Y lo volvemos a intentar. Que si un tiro de Correa da en Griezmann, que si un centro de Koke no llega ni Dios de milagro, que si el Barsa manda melonazos a la Diagonal deseando que acabe el suplicio, su suplicio … Más. Quiero más. Al final nadamos, y nos ahogamos en la orilla. Cierto. Y tenemos cosas que mejorar, gente que recuperar (ese Carrasco de mis entretelas), confianza que recuperar. Cierto también. Pero no menos cierto como que hoy estoy pletórico y, una vez más, me acuerdo de mi mami, que en ese tercer anfiteatro tanto estuvo sufriendo ayer, y le doy las gracias por todo, las gracias por tanto. Las gracias, por ser del Atleti.

5 de febrero de 2017

Atleti 2 - Leganés 0. ¿VI? (¿alguien en la sala lleva la puta cuenta? ¿Borjita?) Edición Premios Poya 2017.


Muy buenas noches, y saludos cordiales. Con todos ustedes, y presentado, una vez más, por Don Gonzalito Miró, de profesión, sus quehaceres diarios, va a comenzar una nueva edición de los Premios Poya 2017. Por cierto, ¿Cuándo me pagan el cheque? Que el del año pasado estaba sin fondos. Don Enrique, que ya nos conocemos …

Premio Mejor Película 2017. Al partido realizado ayer por el Atlético de Madrid, denominada “Tarde para el reencuentro”. Reencuentro con la victoria, reencuentro con los goles, reencuentro con la portería a cero, reencuentro con viejas sensaciones todavía, espero, no olvidadas.

Premio Mejor Dirección 2017. Al Cholo Simeone por “La puerta abierta”. Ojalá y que no la utilices nunca, porque nos será complicado encontrar otro como tu. Pero, parece ser, es lo que él quiere, y, por supuesto, hay que respetárselo. Yo, de todas formas, no me complico nada la vida con este asunto. Lo importante es que ahora está aquí, y punto. Ya saben: “El Cholo es mi pastor, nada me falta”.

Premio mejor Actor Protagonista 2017. Don Fernando Torres, por “El Rey del Calderón”. Ayer, un par de chicharros más. El primero, de puro nueve. El segundo, original product by el Niño. Es curioso. Cuando salí del partido, fui con mi colega el Capo a cenar un poquito por mi barrio, y un estúpido camareta del bar en el que estuvimos, me dijo, todo indignado, que: “claro. Es que metérselos al Leganés” … Curiosísimo, se ve que los goles frente al simpático equipo pepinero no deben de contar. De hecho, la próxima vez que vaya le indicaré que me diga contra qué rivales valen los goles de Don Fernando Torres y contra cuáles no. Ya puestos, en qué minuto debe de anotarlos, y de qué forma.
Otros, sin embargo, Atléticos de buena cuna, también se enfadan porque mete dos goles …  “¿Y se creerá indiscutible?” Braman sin piedad. La leche. Osea, que si los mete, porque lo hace, y si no, porque no anota. Estos misterios que tiene la vida cada día me impiden conciliar más el sueño. Para mi, todos los goles del Niño valen igual, y, eso sí, los celebro y me alegro seis veces más que si lo mete cualquier otro jugador de la plantilla. Así que, a chupar candados, señores. Don Fernando Torres, que estás en los cielos …

Premio mejor Actriz Protagonista 2017. Gaitana Sánchez Gijón, por “El discreto encanto del mediocampista”. Le está costando al bueno de Gaitán entrar en juego. Mezcla acciones que apuntan alto, con otras un tanto alborotadas, pero bueno, lo importante es que poco a poco va enterándose del percal. Esperemos que este gran galardón sin parangón le sirva para  triunfar en el Calderón (Juanito, cabrón, …).

Premio mejor actor de reparto 2017. A Koke, por “El Rey Lagarto, parto y reparto”.  Bien es cierto que le cambian al pobre de posición más que a una puta peonza. Debería ser el rey de nuestro centro del campo, el pulmón del equipo y el corazón que nos ponga a palpitar a cien con las contras que lance. No anda por su mejor momento, aunque tranki, Koke, peor que en Vitoria, será jodido que lo vuelvas a hacer.

Premio Actor revelación 2017, a Correa, por “El hombre de las mil caras”. Mi coche de choque favorito cada día me desconcierta más. A veces golpea a los contrarios sin piedad, otras veces consigue regates y jugadas imposibles, las más las continúa atolondrando innecesariamente, y ayer nos sorprendió con una maravillosa asistencia a Don Fernando en su segundo gol. Jugador hay, eso lo tengo claro. Y ayer hasta no le sacaron tarjeta y todo. Nos mantenemos a la expectativa, pues.

Premio director Novel 2017, a Lucas, por “Asuntos Sucios”. No tengo ni puta idea de lo que realmente pasó (y, seguramente, jamás lo terminaremos de conocer del todo), pero, independientemente de esto, me da bastante por culo como peña que tiene en la vida todo prácticamente de cara, se empeña, a veces, en complicarse la misma, sin ninguna necesidad. Con lo que cuesta no ya serlo, sino siquiera intentar conseguir ser feliz, y, sin embargo, los que lo tienen  todo a favor … No adelantemos acontecimientos, pero ojo, con la rojiblanca no se juega, y para poder portar ese escudo que los delincuentes del palco nos quieren ridiculizar, hace falta tener unos valores incontestables en esta vida. Permanezcan atentos a sus pantallas.

Premio película Europea 2017, a Savic, por “Un monstruo viene a verme”. Es más feo que mis pies, el hijo de puta. Y malo también un rato, ya puestos. Y encima no se corta las uñas de los pinreles. Ayyy, qué paciencia, Diossss …

Premio película Iberoamericana 2017, a Godín, por “El año en que vivimos peligrosamente”. Nuestro faraón no anda en su mejor momento, aunque ayer casi que volvió a su regularidad habitual. No pacha nada, a Don Diego se le espera lo que sea menester.

Premio guión original 2017, a Gabi, por “El olor de tu ausencia”. Es la última colonia que usan por el Camp Nou. A nosotros, sin embargo, se nos ha agotado. Sin nuestro gran Capitán, la cuesta arriba se multiplica por dos, aunque a él no le importa, él viaja como el que más, aunque no pueda jugar. Todo un ejemplo. Devoción total.

Premio dirección de Fotografía 2017, a Moyá, por “Rara Avis”. ¡Un futbolista con cerebro! ¡Qué corra el champlán! Y, además, el colega sabe suplir a todo un tipo como Oblak, sin apenas pestañear. Honor y gloria para Don Miguel Ángel.

Premio maquillaje 2017, a Juanfran, por “Fantasma Barbudo”. Que alguien le regale unas sesiones de rayos Ultravioleta (cualquier parecidos con los Ultras del Pucela es pura coincidencia). No anda tampoco en su mejor momento, cierto, pero sigue siendo mejor que el otro, de cuyo nombre no quiero acordarme (no hay Dios quien lo escriba, coño) de aquí a Lima.

Premio canción original 2017, a Luis Filipe, por “bajo amenaza”. Ayer también anduvo algo más entonado, aunque para el año que viene, una locomotora a toda mecha viene desde Vitoria. “Theo, el maquinista insaciable”, próximamente también en sus pantallas.

Premio Efectos especiales 2017, a Saúl, por “El hijo de Saul”. Es su hijo quién anda jugando, ¿No?

Premio Corto de Ficción 2017, a Griezmann, por “El penalti más largo del mundo”. Te voy a contar una cosa, Antoine. ¿sabes por qué yo no me dedico al noble arte de arreglar lavadoras? Sencillo. PORQUE NO TENGO NI PUTA IDEA. Pues esto es lo mismo, machote. No los tires más. En serio. No es lo tuyo. Gracias.

Premio Diseño de vestuario 2017, a Carrasco, por “Mi peinado mola”. Es muy bueno Yannick, pero tiene determinados dejes que más recuerdan a actitudes deleznables del tercer o cuarto equipo de la capital que a otra cosa. Aún así, que nadie se vuelva loco, por favor. Es el jugador más vertical y diferente que tenemos. Ayer, si llega a tirar ese pepinazo que pegó en la segunda parte … (paradón de Herrerín, ya puestos).

Premio Sonido 2017, al Calderón por “Cantando bajo la lluvia”. Fernando Torres, lololololo, Fernando Torres, lololololo, Fernando Torres, lololololooooo ,…

Premio Climatología adversa 2017, al Termómetro, por “ – 13 GRADOS”. ¡No se toca! ¡No se toca! ¡No se toca!

Premio Black in Black 2017, a Sánchez Martínez, por “Un testigo en silencio”. Pues eso. No molestó en exceso.

Premio Debutante Novel 2017, al Leganés por “Mis adorables Vecinos”. Pues eso. Que se salven, coño.

“Tuve la suerte, fui colchonero hasta la muerte” …











2 de febrero de 2017

Atleti 1 - Barcelona 2. Un Atleti bipolar.


¿Qué Atleti somos? ¿Qué Atleti queremos ser? ¿El timorato, impotente, desordenado y desangelado de la primera parte, o el bravo, orgulloso y arrollador de la segunda? He aquí la cuestión.

De primeras, gol de Suárez en el minuto 6 del partido. Un golazo, sí. Pero, dicho esto, ya me explicarán ustedes cómo un menda se puede ir, en una semifinal de Copa, jugando en tu campo la ida, con esa facilidad  tan insultante de nuestros centrales, partiendo su carrera desde el centro del campo, cuando el uruguayo, además, no es que sea Bolt precisamente. Este gol te lo pueden meter en el 89 de juego, después de haberte desfondado durante todo el encuentro, pero nunca tan temprano. Tanto Godín como Savic, en ese instante de partido, deberían de haber estado subido en la chepa de Luis Suárez, pero, desgraciadamente, Godín anda en su peor racha como futbolista del Atleti, mientras que Savic, pues eso. Es Savic. Un defensa tosco, vulgar, muy limitado y sin apenas recursos. Si las cosas no te rulan bien, y un equipo como el Barsa se le pone tan de cara el encuentro, chungo cubata.

Y así, toda la primera parte. Los Atléticos corríamos detrás del balón como colegiales, sin orden, ni control. Como pollos sin cabeza. Incapaces de generar siquiera una triste ocasión de gol que llevarse a la boca. Por su parte, el Barca, sin hacer tampoco grandes alardes, pero controlaban el partido como si nada, como si de un simple amistoso se tratase. Y así fue transcurriendo esta exasperante primera parte, hasta que allá por el 32 de juego, pilló el balón Messi, y se sacó un golazo por toda la escuadra impresionante. Decididamente, este pibe es sencillamente indefendible. Uno depende, como rival, de la inspiración que tenga el argentino, porque forma real de pararle, no hay ninguna. Es un jugador para disfrutarle, sin más. Si te gusta el rollo este del fútbol, claro.

Con este 0-2 que amenazaba pesadilla total, nos fuimos al descanso. Sin embargo, el Atleti, en la segunda parte, fue otro. O, mejor dicho, fue sí mismo. Fue nuestro Atleti. Este Atlético que jamás se rinde del Cholo Simeone. Que no se amedrenta ante nada ni ante nadie. Que presiona como el que más, que lo intenta de todas formas, que defiende ese escudo que desde el palco se quiere ridiculizar hasta la última gota de su aliento. Este Atlético que tanto nos emociona a todos.

Salió Torres, y, se marcó una fantástica segunda parte. Por su parte, Gabi mandó todo a tomar por culo, y plantó también sus bemoles sobre el terreno de juego (no le vamos a echar de menos ni ná en el Camp Nou, madre). Y el Atleti se convirtió en un ciclón. Una gran jugada entre ambos, con taconazo genial del Niño, dejó a nuestro Capi delante su vergonzante portero, un tal Cillensen, o coleguita parecido. Si Don Gabriel hubiese tirado sin pensar, hubiese sido gol fijo. Pero pensó, y Jordi Alba, in extremis, le robó la cartera. Primer aviso.

Poco después, a los 12 minutos de esta segunda parte, llegó el gol colchonero. Funcionó, al fin, el balón parado, en una falta que Godín peinó hacia el segundo palo para que Griezmann rematase de cabeza de forma inapelable. Y sí, hubo falta de Koke a Luis Suárez previa. Esto es fútbol ,señores.

A partir de ahí, ocasiones a go-gó. Pero, desgraciadamente, cuando a uno no le van demasiado bien las cosas en esta vida, es jodido salir de esa tendencia. Griezmann remató a bocajarro, golpeando el balón con violencia sobre el pecho del guardameta barcelonista. Después, Torres remató en un genial escorzo, de tacón, que se fue lamiendo el palo. Más tarde, otra fantástica ocasión para el Niño, aprovechándose de un regalito de la defensa  y el tal Cillenssen, que tiró también fuera cuando lo más fácil era meterla dentro. Así, que recuerde, otro tirazo de Griezmann desde fuera del área que también, cómo no, salió lamiendo el palo … En fin.

Del Barsa solo hubo noticias a balón parado, en una falta que lanzó Messi y que Moyá, con una excepcional parada, logró despejar como pudo, repeliendo también el balón en larguero. Curioso. El Atleti tuvo una cojonuda también en la primera parte, así, al borde del área, casi en el último suspiro de la primera parte, pero como en este equipo nadie tiene la destreza o el interés de tirar este tipo de faltas directamente a puerta, se perdió lastimosamente la oportunidad entre pases imposibles quién sabe a dónde. Una pena. Estas historias dan puntos, eliminatorias y Títulos. ¿Recuerdan Pantic? ¿Recuerdan Simao?

Así que nada. Que nadie se engañe, la eliminatoria la sigue teniendo en chino el Atleti. Si sale el de la primera parte, mejor irse a darse una vuelta a sacar al perro tranquilamente. Si, por el contrario, es el de la segunda, se puede intentar el tema. Y, por supuesto, siempre y cuando a Leo no le dé por hacer de las suyas (tiro la toalla definitivamente frente a este jugador). Un Atleti bipolar.

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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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