19 de noviembre de 2017

Atleti 0 - Madrid 0. Derbi ... ¿Qué derbi?


De primeras … Un derbi sin tifo, no es un derbi. Un derbi sin bengalas, tampoco. Un derbi sin corteos, sin carreras, sin el consiguiente subidón de adrenalinas, menos. Un derbi sin perder la cartera … ¿Habrase visto?

Un derbi sin fútbol. Un derbi con apenas ocasiones. Un derbi que Correa debió rematar a los 3 minutos, pero, su picadita, salió fuera incomprensiblemente. Un derbi en el que solo reconocí a mi Atleti durante media hora esperanzadora de juego. Un derbi en el que el rival dominó (a ratos) pero ocasiones, lo que se dice ocasiones gol, manda huevos, construimos más nosotros que ellos. Un derbi con el mejor ambiente que ha habido hasta ahora en el Metropolitano, pero a una eterna eternidad de los que se jugaban en el Calderón. Un derbi en el que, sorprendentemente, hasta nos pudieron ayudar un poquito los árbitros (un poquito, no se me emocionen). Un derbi lleno de chinos, de golfos, de corruptos peperos y, como gran novedad, de un perro judío y todo.

Un derbi de Lucas (y ya hablo en serio, como este chaval no tenga la TITULARIDAD INDISCUTIBLE MÁS, no respondo, señores, no respondo). Un derbi de un épico Savic (ver para creer). Un derbi del CRetrasado dando su habitual pose de gestos, caritas y demás, pero de fútbol, ya si eso, mañana hablamos. Un derbi del Benzema en su mundo de fumeta. Un derbi apenas de Oblak. Un derbi de Varane, que sacó una que era gol, sí o sí, en una picadita de Gameiro, que, parece (y digo solo parece) igual es hasta un jugador de fútbol y todo.

Un derbi con menos fútbol. El uno, porque tras su media hora esperanzadora se sumió en su crisis de personalidad habitual. El otro, por su parte, dominaba el cotarro, si, pero con una lentitud exasperante. Y, para todo lo demás, Lucas, Savic y Juanfran. Un derbi malo. Un derbi que sirve para poco. Un derbi para Puigdemont. Un derbi, también hay que decirlo, que aumenta nuestro número de jornadas invicto en Liga hasta una cifra que empieza a ser algo más que considerable. Un derbi en el que Griezmann sigue viviendo en su mundo (se ha cortado el pelo de muñeca chochona, es un principio). Un derbi que no fue ni de Arteche, ni por asomo de Rubén Cano, ni a la suela de los zapatos de los que disputaba Paolo Jorge Do Santos Futre. Hasta José Maricón disputó mejores derbi que éste. O nuestro entrañable Jordi Baccardi Lardín. O su Majestad Albertini. Un derbi … ¿Qué derbi?

EL CRACK DEL PARTIDO: Lucas y Savic, al alimón. El uno, reitero, o es titular, o me dedico a hacer en mi próxima vida el noble artes de hacer magdalenas rellenas de cabello de ángel (Cuidado, que la idea me pone). De parte visitante, referencias, Epi, Marca, blAS y los demás.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Tanto el propio Antoine Griezmann como todos los retrasados que le pitan. Probablemente, de la manita os tendríais que ir todos de aquí. Qué cruz, Dios mío.

ÁRBITRO:            Estrada. Se come una roja a Savic, por durísima entrada sobre el neonazi del Kross, creo recodar. También pudo pitar un penal de Godín por mano. Eso sí, la falta del Lucas a Caraponi, ni en broma, chavales. El gitanillo rebuzna cabeza abajo buscando el balón (o alfalfa, o vaya usted a saber). Que le follen.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (+ 3 GRADOS).

Don Luis, chúpese esa. El punto es bueno, y así lo vamos a demostrar. Así que no me cuenten historias. Y recuerden, el termómetro está por encima de bien y del más. Supergradazo más que lo subimos pues.

Y, el miércoles, la Mítica Roma (Don Pablo, su turno, nos tenemos que ver sí o sí). Moriremos con las botas puestas. “Honrando tus colores, por toda la ciudad” …

6 de noviembre de 2017

Deportivo 0 - Atleti 1. El fútbol nos da de lado.


Es jodido intentar hacer una crónica de un partido de fútbol cuando, precisamente, lo que llevas sin ver últimamente es eso … “fútbol” mínimamente en condiciones, que no sea salvo un auténtico manojo despropósitos, tensiones, imprecisiones y continúo a la par que constante maltrato al balón. Así que como esto siga así igual les empiezo a hablar de recetas de cocina, de musikote o de balonmano (no, del Puigdemón ese tampoco, ¿Eh? No se me pasen, por favor). Hasta ayer Oblak le dio también por hacer alguna que otra gilipollez impropia de él. Así que, os voy a contar lo positivo de nuestra segura eliminación de Champions, por hablar de algo. Porque sí, nos hemos quedado fuera frente a un Qarabag que, por momentos, en la primera parte del otro día parecía el Chelsea (recuerden que estos dos partidos, si hubiesen sido de eliminatoria directa, hubiésemos caído eliminados). Tocaban y tocaban el balón de cine (especialmente en el primer tiempo), y nuestra muchachada rojiblanca corría tras el balón dando una imagen de impotencia sencillamente desconocida desde que está el Cholo con nosotros. El Cholo, si, este hombre que le gusta quitar a un tío como Thomas (que estaba, como todos, haciendo un partido esperpéntico, la verdad), pero coña, que le sustituyas justo cuando ha metido el gol … Igual el chico habría pillado algo de moral y todo. Los goles, principalmente, dan eso: confianza. Y este equipo necesita toneladas de la misma.

Otra cosa. No vuelvan a celebrar jamás que un rival nuestro se quede en inferioridad numérica. Yo prometo haber aprendido de una puñetera vez la lección.

Fue, eso sí, dentro del esperpento de encuentro, bonito como ves morir a Godín intentándolo en todas las posiciones de ataque habidas y por haber (recuerdo, es defensa) en esa  tromba final de indios rodeando a vaqueros dentro de su rancho. También dio una lección fabulosa Gabi de cómo un Capitán no esconde nunca y da la cara, tanto dentro como fuera del campo. Y Juanfran, el hombre, si …. No acierta un pase ni aquí a 2 metros. Pero no es esconde nunca. Son nuestra gente, y siempre lo serán. Por eso precisamente quiero que les vaya relevando de forma continuada ya. Sin prisa, sí. Pero sin pausa. Es como realmente merecen que vayan saliendo.

El que, sin embargo, está completamente fundido en el fango es el señorito Antoine, con esa esperpéntica mata de pelo de muñeca chochona que lleva el pajarraco en su cabecita de chorlito puesta. Algo me huele a podrido en el Metropolitano. Y no. No me refiero solamente a la placa de Hugo Sánchez.

De Coruña poco os puedo decir. La primera parte fue una colección de cabezadas sin sentido intentando mantenerme despierto, con muy poco éxito. La segunda algo espabilé, gracias a alguna cosa buena de Lucas, por un lado, y al tanto final de Thomas, por otro (con la inestimable colaboración del Pantilimón ese …. Rumano … el minuto que era … uyy, cómo huele el tema a apuestas). Y, como, afortunadamente, no había tiempo para quitarle luego al africano, pues un cabreo menos con el Cholo que me ahorré.

El año va a ser duro de pelotas. Pero en Liga, sorprendentemente, estamos perfectamente escalonados. De la Champions yo ya me he olvidado. Hay que acabar con dignidad, eso sí, y fuera. Y estoy con Gabi, la Europa League, no me suena absolutamente a nada (y no debería de ser así, lo reconozco) así que la ilusión tendré que buscármela encontrándome de nuevo con mi gente, animando lo que pueda a mi Godín, a mi Juafran, a mi Gabi …. Confiando en que produzca el ascenso definitivo de Lucas y de Thomas, y sí … Ya sigue quedando un día menos. Seguiremos también con el Cholo, eso es lo único realmente innegociable de todo esto. Y, por supuesto, como siempre, con mi Atleti. ¿Y de fútbol? Pero si es muy aburrido hablar tanto de fútbol, hombre … El fútbol está pasando millas de nosotros. Nos ha apartado. Sencillamente, nos da de lado.

EL CRACK DEL PARTIDO:
Thomas y Lucas, pero vamos, sin exhibiciones de fuegos artificiales, ¿Eh? Que no se me emocione nadie.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO:
El Deportivo en sí mismo, y el estado  tan deprimente que se encuentra Griezmann. Dicen que cobra 14 kilos limpios, ahora no se merecía ganar ni 14 sugus de esos que tanto me gustan …

ÁRBITRO: Álvarez Izquierdo. Le temo siempre como a un nublado, pero no le recuerdo que armase así alguna especial.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( +2 GRADOS).

¿Qué les parece? Le subo dos gradazos porque el termómetro es así de grande. Y es que, en Liga, milagrosamente, lo que queráis, pero estamos ahí. Así que descúbranse de nuevo ante tan sabia decisión de nuestro cacharro favorito. Sencillamente brutal.

Y ahora, paroncito asquerosito de las putas Selecciones de nuevo, y después el “partidito” del año. Ya estoy leyendo por ahí gilipolleces de peña intercambiándose la camiseta y tal. Ja. Espérenme todos sentados. Baboserías, las justas. Precisamente opino todo lo contrario: mi mayor respeto por esa camiseta es no portarla jamás. Respeto para ellos, que así se libran de una tan desagradable visión, y respeto, sobre todo para mis valores, para mi persona, para mi gente, y para mi equipo. “No lo pueden entender” …

29 de octubre de 2017

Atleti 1 - Vila-real 1. Frustrante.


Cuando uno se tira sesenta minutos dejándose el alma por una victoria, enfrentándote a un rival siempre bueno a la par que peligroso. Cuando uno domina desde ese uno hasta ese minuto 60 prácticamente sin parar, de cabo a rabo. Cuando ves a tu muchachada dejándose el alma, dejarse las pelotas, sudar esa camiseta, honrar ese escudo. Cuando ves que tu rival apenas te inquieta, salvo en una contra de Bakambú que salvó espectacularmente Savic, en una acción en la que, probablemente, me haya ganado ya para siempre para la causa. Cuando ves que tu gente domina, controla. … Sí, con más o menos fútbol. Sí. Con más o menos profundidad. Sí. Con más o menos acierto. Pero no ceja en su empezó de intentarlo, aunque sea haciendo el pino si es menester. Con fútbol, ¿Eh? Con fútbol. Sobre todo con fútbol.

Cuando ves que Saúl falla un gol cantado sin Barbosa en el primer tiempo, cuando, al borde del descanso, el propio guardameta local saca una mano inverosímil a espléndido cabezazo de Godín. Cuando, por fin, todo ese trabajo, toda esa ilusión, todo ese esfuerzo, ve su recompensa, allá por el 60 ya de juego, en una brutal asistencia de Griezmann (todo el mundo en mi zona dijo “¿Pero qué hace”? “Atended, insensatos, atended” – pensé yo- sin mirar, al primer toque, en volea sobre el incansable Correa, éste hace un control orientado solo para elegidos, penetra en el área, y cuando todo el mundo esperaba el centro de la muerte, resulta que se saca un disparo seco, la par que inimaginable y  genial (tal y como es él), que pone el 1-0 en el marcador, uno piensa. “¡Qué puta alegría, coño. Se lo han merecido, pero de verdad!”.

Cuando pasa todo esto, y uno rebosa de alegría … ¿Cuál es mi sorpresa? ¿Qué es lo que pollas pacha? Pues que, a partir de ese instante, sueña un extraño “click” en el campo, el mismo que sonó en Vigo. Igualito que el día del Elche. Parecido al del día del Barsa. Idéntico al día del Chelsea. Y, no sé … No sé si es que pensamos que el partido ya está finiquitado. No sé si es el Cholo el que los echa para atrás. No sé si es la puta inercia de los propios jugadores. Tampoco tengo claro si hemos jugado igual durante las últimas 7 temporadas, y es que antes no nos metía un gol ni San Apapucio, y ahora nos lo mete hasta el monaguillo bizco de las 3.000 viviendas. Sí. Se pudo sentenciar en una contra que sacó magistralmente Barbosa a Gameiro. Pero no es eso. Lo que tenemos que preguntarnos es por qué dejamos de tener el control de los partidos. Por qué reculamos en nuestro área hasta límites insospechados. Por qué suena ese puto “click” que nos desconecta del mundo cada vez que nos adelantamos  en le marcador. ¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué?

Y claro, pasó lo que tenía que pasar: si le concedes al rival (que, reitero, no hizo nada de nada en su miserable existencia para merecer eso … NADA) todo, a saber: dominio, campo, posesión, balón parado, córners … Al final, siempre hay una falta de marcaje, siempre hay una indecisión del portero, y siempre puede haber un Bacca que remate fenomenalmente un córner sacado por el pajillero mayor del reino de Castillejo, siempre puede haber un gol contra, y, sí … Siempre te puedes terminar cagando en tu puta existencia.

¿Y eso qué implica, familia? Qué TODO lo que has currado, que TODO lo que has mascado a un puto rival tan duro con paciencia, con dedicación, con disciplina espartana, y que, encima, tan mal se nos da como los putos azulejeros, que  TODA la puta vida que te has dejado para ponerte, por fin, por delante en el marcador … TODO. ABSOLUTAMENTE TODO. Se te va a tomar por culo por el inodoro a la velocidad de vértigo. Y a mi me causa  rabia, desasosiego, tristeza, dolor y, sobre todo, y por encima de todo, frustración. Mogollón de frustración.

EL CRACK DEL PARTIDO: Brutal Correa. Váyanse olvidando del apelativo de “coche de choque”. El chaval da la cara, lo intenta todo, y tiene ramalazos de genio. Y sí. En esta vida puedo ser muchas cosas menos 2: la primera es vikingo. La segunda es no ser justo. MAJESTUOSO partido de Savic. Sí. Con mayúsculas. Sencillamente MAJESTUOSO.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Pues yo no sé ustedes, pero tengo un mosqueo de 15 pares de narices de por qué Luis FIlipe pasa ya millas de subir la banda. ¿Alguien me lo puede explicar, por favor?

ÁRBITRO: La puta momia del Undiano. Sencillamente patético. Ya no es que sea malo de por sí, es que no tiene ni pajolera idea de pitar una simple ley de la ventaja. Por favor, que se retire ya este espantapájaros. Es sencillamente grotesca su forma de arbitrar en un terreno de juego, aparte de un insulto a nuestra inteligencia.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 GRADOS).

¿Acojona, eh? Se sube un grado, me cago en la puta, que esos 60 minutos fueron pero que muy potables. Tenemos que dejar que de que suene ese puto “click” cada vez que nos adelantamos en el marcador. Pero, como el termómetro es totalmente independiente de fobias y de fibias, quiere recompensar ese buen juego, esa constancia y ese buen hacer de los primeros 60 minutos, así que, arrodíllense ante él, y, por supuesto, muestren su fidelidad a la par que admiración más absoluta a sus doctrinas. El termómetro es nuestro Pastor, nada nos falta.

Y, el martes, el Quarabag. No os digo nada. Hay que ganar sí o sí. Mensaje para el Club: ¿Ahora también las Carpas –escatológico invento vuestro, por otro lado- resulta que tampoco nos gustan? ¿Qué se supone que tenemos que hacer, pues? ¿Jugar a los futbolines humanos? ¿Comer perritos calientes hasta reventar? Anda y que os den por el puto culo, hombre. ¿Quieren guerra? La tendrán … “Ni merengues, ni marrones, a mi me gustan las rayas, canallas, de los colchones” …

26 de octubre de 2017

Elche 1 - Atleti 1. Ctrl+Alt+Supr.


Extraño partido del Atlético, que sigue con la extraña manía de coleccionar empates de manera un tanto absurda, frente a un Elche timorato en la primera parte, valiente y mandón en la segunda. Sí. Ya sé. Es un segunda B. Pero Vietto se empeñó en convertirles en un Primera. Las cosas de nuestro Atleti.

Extraño fue por nuestra parte, porque en el primer periodo, el Atleti jugó un partido serio, y con ratos de buen fútbol. Torres (que tuvo 2-3 ocasiones muy bien rematadas, pero el portero local también juega, y Guillermo le sacó un par de ellas) a los dos minutos avisó. Y a los 16 minutos, un fenomenal centro de Giménez lo cabeceó Thomas de forma inapelable para poner el 0-1 en el marcador. Como mandan los cánones, picado, ajustado al palo y duro (regalito ilicitense incluido, no sería el último que nos harían, créanme). Parecería que la cosa sería coser y cantar. Lucas se mostraba inexpugnable (y así se mantuvo toda la noche, a pesar del demencial penalti en contra que nos pitaron en contra), Sergi tenía un desparpajo y valentía que, por momentos, me hicieron recordar a Don Sergi Barjuán (una auténtica locomotora en su banda izquierda, años ha), Thomas era dueño y señor del cotarro, Sime también lo intentaba de vez en cuando, Gaitán hacía lo que le venía en gana (ya sabemos que vale para un Segunda B, a ver cómo le sigue yendo con el resto de rivales), Torres estaba activo, y Vietto … Ahí Vietto. ¿Qué vamos a hacer con el bueno de Lucciano? Ya en la primera parte tuvo 2 manos a manos en los que, uno dio en el palo, y el otro lo perdió lastimosamente.

Principalmente, Lucciano tiene 2 problemas. Uno meramente técnico, a saber: es un puto desastre conduciendo el balón en carrera, lo cual siempre permite que el defensa le termine obstaculizando lo justo para molestarle en el remate final (y lo cojonudo es que no es jugador lento, ojo, que velocidad tiene). Debería de verse una buena colección de vídeos de Don Paolo Jorge Do Santos Futre y que aprendiera un rato. El otro, puramente mental, está tan bloqueado como yo en mis lunes de pasión cuando llego al curro y me da por no acordarme de la puta contraseña, después de un duro y longevo fin de semana. Da igual que la haya introducido en anterioridad tropecientas mil veces: como me dé por no acordarme, me pongo nervioso, empiezo a fallar sin ton ni son, y al final dudo hasta de mi nombre de usuario. Entonces llamo al administrador, se caga oportunamente en mis muertos, y vuelta a empezar de cero con otra contraseña.

Eso es lo que le hace falta a Vietto. Que el Cholo le resetee por completo. De 0 a 100. Que se cambie de botas, de medias, de calcetines, de peinado, de color del pelo … Y que no pare de intentarlo. Yo no le sacaba del campo hasta que, al fin, consiguiese un tanto. Me da igual que se hubiese acabado el partido. Saco a los suplentes y que sigan con él hasta que reviente de una puta vez o meta un triste gol en condiciones (ayyy, qué paciencia, Diosss).

El Elche, por su parte, solo inquietó en este primer tiempo en un disparo al borde del área de Lolo que paró espléndido Obla … digo, Moya (es la costumbre de todos los encuentros, entiéndanme).

La segunda parte, el mundo al revés. El Elche se quitó el corsé, y el Atleti gustoso, sorprendentemente, se quiso poner el mismo. Así que los ilicitanos se adueñaron del balón, consiguieron su tanto en una gran acción individual, al unísono, de Lolo Plá y del árbitro de turno, e inquietaron lo suyo en esta decepcionante segunda parte. A Augusto le queda un mundo y parte del otro, Keidi pasó completamente desapercibido, Sergi desapareció también, Gaitán tres cuartas …  Y, a pesar de ello, se pudo rematar el asunto a la contra, pero Vietto siguió a lo suyo (mano a mano al limbo va, mano a mano al limbo viene, y mira que El Niño estaba emperrado en que anotase de una santa vez). Guillermo, también estuvo en lo suyo, sacándole otra espléndida parada a otro buen cabezazo de Torres, y poco más. Empatito final.. Sinceramente, no creo que tengamos  problemas para pasar de eliminatoria, pero, por si acaso, Lucciano, prueba esto a ver qué tal: Ctrl+Alt+Supr:  Usuario: Vietto. Contraseña: GOL.

23 de octubre de 2017

Celta 0 - Atleti 1. Tan infames como válidos.


De primeras, me parece flipante que en el fútbol tan “moderno” y tan “bien organizado” como es esta asquerosa Liga de Fútbol Profesional, presidida por el sinvergüenza de Tebas, se permita el lujo de dejar así, por todo el jeromen, a casi 10.000 abonados sin poder presenciar este encuentro, precisamente frente al rival que más veces les ha ganado en Balaídos, y que, por lo tanto, entiendo que algo de ilusión les haría presenciarlo, vamos, digo ... Se pasan por el forro de sus caprichos los sacrificios que pueda estar haciendo esa peña para pagar dicho abono, les importan 3 pimientos sus sentimientos, encima no les dejan tampoco verlos en una pantalla gigante que quisieron poner en Castrelos, y (no me extrañaría en absoluto) aún les sancionarán y todo por tener una grada completamente vacía. Se podía haber aplazado perfectamente el encuentro, pero no … Que se joda el aficionado. ¿Qué más da? Si somos gilipollas y vamos a seguir pagando igual, joder … Esto es lo que importa el bufandero descerebrado en los tiempos que corren: nada. Absolutamente nada. Desde luego, espero que el dúo de delincuentes que mal dirigen mi Club, no se les ocurra jamás hacernos una gracieta semejante. Por mucho que quiera mi 1447 de socio del Atleti, lo mandaría al retrete sin dudarlo un solo instante. Y esta es la Liga que quiere competir con la Premier, ya … Una Liga tan infame como repugnante.

De segundas, si. El Atleti jugó un partido sencillamente infame, infumable, desordenado, acongojado, tembloroso y soez hasta más no poder. Todo a partes iguales. Pero ganaron, como a muchos otros equipos les pasa también de vez en cuando, y, sin embargo siempre se les justifica todo con el ya manido “así son los grandes” y demás, frase que, curiosamente, jamás se emplea para cuando nosotros jugamos tan rematadamente mal como ayer. Señores, tápense, y, por favor … Lecciones, las justas. Eternamente agradecida …

Metimos nuestro golito, allá por el 27 del primer tiempo, obra de Gameiro, tras el lanzamiento de un córner, de remate a la media vuelta. El premio para ver si va pillando algo de confianza y demás fue una nueva sustitución por parte del Cholo allá por el 60 del partido. Así es imposible, de verdad. Estos putos automatismos en los cambios me ponen enfermo, no lo puedo evitar. Un pelín antes Antoine no llegó a una buena acción individual de Correa (de los pocos que medio intentó algo). El Atleti no llegó a tener excesivos sobresaltos en esta primera parte en defensa, aunque su juego, en buena parte de la misma, dejó bastante que desear.

La segunda fue otra cosa. Muchísimo peor. Un espectáculo deleznable de un equipo rojiblanco aculado atrás sin ningún sentido, incapaz de hilar 2-3 pases en condiciones (salvo un remate horroroso de Griezmann de cabeza tras fenomenal centro de Saúl, cuando lo tenía todo a huevo para marcar), y un Celta en pleno abordaje que, por momentos, parecía el Bayer de Munich en sus mejores tiempos de auge. Afortunadamente, tenemos a Oblak, el único que, una vez más, dio la talla en este esperpéntico segundo tiempo portando ese escudo (el que debería de portar, entiéndaseme). Aspas al palo, Aspas de nuevo, Wass, Guidetti de tacón, Mostovoi, Karpin … Ahí tuvieron ocasiones de peligro hasta el puto alcalde, vamos.

En fin. Lo importante son los puntos, y conseguidos están. Y sí. De forma infame. Pero, reitero … No os molestéis, que no vamos a pedir perdón a nadie por ello. Ya perdonarán …

EL CRACK DEL PARTIDO:  Algo de Correa, Saúl siempre da la cara, y, para todo lo demás, Oblak. Siempre Oblak. Por parte local, el taradillo de Aspas, que es una mosca cojonera de cuidado.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Thomas estuvo perdidísimo, y Gabi, directamente, ni estuvo. Pero vamos, que si ponemos a prácticamente todo el equipo aquí, tampoco engañaríamos a nadie.

ÁRBITRO: No recuerdo quién era ahora, la verdad, pero sí, se zampó un penalti de libro de Gabi por mano flagrante.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 1 GRADO).

No pensarán que tras el virtuosismo futbolístico de ayer, les suba el termómetro y todo. Vamos … Digo … Ni una sola palabra en la Sala. ¿Cómo? ¿A qué lo bajo?

Y. el miércoles, la Copa, que, tal y como veo que anda ahora mismo el equipo (lo único que se me ocurre es un tema físico, fíjense que ya nuestras bandas no las sube ni Dios, nos dedicamos a colgar melones sin ton ni son), no preveo ni mucho menos fácil el choque con el Elche, equipo que, ya de por sí, no se nos da nada bien (aún tengo grabado en carne viva un 5-1 en nuestro primer año de segunda, con el menda lerenda allí presente … ¡qué vergüenza pasé!) Afortunadamente, este es otro Atleti, aunque, últimamente, se parezca demasiado al de infausto recuerdo del de Manzaneque … “Se, que no hay distancia que nos pueda separar … Vayas dónde vayas aquí estoy “…

15 de octubre de 2017

Atleti 1 - Barca 1. Ya queda un día menos ...



Tras unos comienzos titubeantes del Atleti, con susto de Messi incluido que salvó, in extremis. Saúl (no para este de muchacho de crecer, es que no para), continuó un primer tiempo bastante potable de los míos, en su más puro estilo, a saber: orden espartano defensivo con ráfagas vertiginosas en ataque, es decir: 2 excepcionales ocasiones de Griezmann, una que le sacó espléndidamente Ter Stegen con una mano de hierro, y otra que le sacó también el alemán en excelente jugada individual del francés, al más puro estilo balonmanístico. Hasta que en el minuto 20, Saúl culminó con la derecha una excelente combinación de toda la delantera colchonera, rematando a puerta desde el borde del área como solo él sabe: máxima colocación, precisión y dureza en el golpeo. Ese disparo seco tan característico suyo, sin apenas tener que tomar carrerilla, y que tanto encandila a la gente del Metropolitano ¡Y con la derecha! Me sé de algunos que firmaron cláusula de preferencia en su fichaje tirándose de los pelos … ji ji … dónd esté André Gomes .... The life is very hard, boy …. El Atleti se puso delante en el marcador, el Barsa en modo potaje on (venga a cocer y a cocer las jugadas, esperando a ver la vida venir, a un ritmo de “chof-chof” desesperante) y si el primer tiempo dura 3 días, 3 días se tiran sin hacernos una triste ocasión de gol que llevarse a la boca. Oblak fue un simple espectador más. Desgraciadamente, la cosa en la segunda parte cambió.

Porque el Barsa empezó a hacer daño de verdad, y fue creciendo en la fe de su “chop-chop” potajeril, ayudado, muy y mucho, en la inoperancia local en hacer una triste contra en condiciones. Bien es verdad que la última línea azulgrana estuvo soberbia en anticipación y saber defender (soberbio Busquet, extraordinario Umtiti). Si a esto le añaden que Koke, seamos generosos, no tuvo su día, al igual que sabíamos que en la primera parte el tanto blaugrana no llegaría ni de broma, en la segunda era crónica de una muerte anunciada. Messi ya avisó en un lanzamiento al palo. Oblak ya se lució en alguna posterior, hasta que en el 83, un excelente centro de Sergi Roberto cabeceó de forma inapelable Luis Suárez anticipándose a todo Cristo (vergonzosa a la par que vergonzante celebración del tanto incluido, será que como son el equipo de los eternos mártires … En fin).

Y cállate, que la cosa pudo ser aún peor, cuando, en el 93, al final del todo, Griezmann cedió un absurdo balón a Messi, al cual le terminó haciéndole una falta mortal de necesidad al argentino al borde del área (decididamente, Antoine está, pero sigue sin estar, que se cambie ese puto peinado de muñeca chochona ya, por favor). Menos mal que Oblak pasa de todo, como ya os he comentado en infinidad de ocasiones, y el disparo envenenado de Leo lo atajó sin mayores complicaciones, ojo, porque él decidió que fuese así. Lo lógico es que el portero, en esas circunstancias, se mueva más que la compresa de una coja. Messi bien que lo sabía, por eso disparó así. Justo a su lado. dónde menos se esperaba nadie. Afortunadamente, Jan también lo sabe. Es su máxima virtud: hacer sencillo lo difícil. Así que, quédense con el punto, y piensen que, afortunadamente, queda ya un día menos … ¿Para qué? Para el regreso de Diego Costa. Se me antoja sencillamente indispensable. Vital. Para todo. Por todo.  Un día menos …

EL CRACK DEL PARTIDO: ¡Me gustó Savic! (en tareas defensivas, tosco y vulgar como él solo, pero estuvo de puta madre en eso, defendiendo, y le afanó un tanto diáfano a Luis Suárez), excelente Oblak (sin novedad en el Frente), y soberbio Saúl, que, no tengo la menor duda al respecto, se va a terminar convirtiendo en nuestro auténtico jugador franquicia por excelencia. Por personalidad, por saber hacer, por tener la cabeza en su sitio, por comprender como nadie nuestra idiosincrasia, y porque tiene el don de los elegidos, nada de lo que hace él es vulgar, sino sencillamente extraordinario. Por parte visitante, la primera vez que saqué la conclusión de que tienen un portero en condiciones, y el ya citado Umtiti, que me pareció una roca inexpugnable.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: La animación me pareció patética (mucha banderita, mucha tontería pero más de uno salió con su garganta impoluta, no terminamos de vernos en nuestra nueva casa, está claro), Koke estuvo espantoso, Correa, nulo, y Thomas, demostró que saliendo del banquillo le cuesta un mundo entrar en el partido. ¡Qué minutos más desastrosos, madre!

ÁRBITRO: Mateu. El hombre de un reglamento cada 6 minutos. Se le reprochó un penalti por mano de Savic, que, con las nuevas reglas que hay ahora, resulta que no es (yo, como soy un viejo rockero, lo hubiese pitado sin dudar) y alguna tarjeta más a Gabi, pero bueno, estuvo bastante centradito toda la noche.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 1 GRADO)

A mi el punto me vale, y al termómetro también, que para eso es mío, putas, así que subimos un gradazo. Piensen que este punto nos mantiene vivos en la Liga, no me sean cazurrros.

Y, el miércoles, Champions en Qarabag. Todo y nada, señores. No nos vale nada más que la victoria. Si hubiésemos amarrado los 3 puntos en Roma más el puntito frente al Chelsea, igual no andaríamos con estos trapos, pero, es lo que hay, y, por supuesto, confío al mil por cien en la muchachada. “De tus colores me enamoré, sentí pasión dentro de mí, late muy fuerte mi corazón” …

1 de octubre de 2017

Lega 0 - Atleti 0. ¡Qué puto desastre!



El Leganés. Un equipo de barrio (dicho esto desde el mayor de los profundos respetos y admiración que pueda tener por cualquier equipo de barrio, sencillamente, me encantan, son los únicos que mantienen viva la pureza del fútbol de verdad). Una gente que anda por primera por méritos propios, y, con cierta solvencia. Un guión por todos esperados: equipo cerradito, defienden muy bien, se sitúan superordenados en el campo, el juego frontal les va de cine, porque sus centrales van por alto fenomenal. No sé. Debo de ser muy clasista en esto del fútbol, o no tener ni puta idea del mismo (ambas ideas, para nada descartables). Pues bien, para contrarrestar el tema: Savic, Saúl (¡de lateral izquierdo!), Giménez, Godín, Koke, Thomas, Gabi … ). Tres centrales, 4 mediocentros. ¿Bandas? Para qué. Todos sabemos que a los equipos que se cierran de esa manera de jugar, hacerlo abiertos es tontería. Pasemos de laterales, pasemos de extremos, pasemos de regateadores … Un delantero centro medio empanao (¿De verdad Gameiro no se merece ni un triste minuto?), Griezmann, el cual no sabe qué hacer para que le llegue un puto balón en condiciones, y Correa, al cual seguimos mareando en 15.000 posiciones por minuto.

Lo he dicho cantidad de veces. El Cholo es mi profeta, y nada me falta. Pero, de verdad, estos ataques de entrenadores, ¿Son necesarios? ¿Qué es lo que queremos demostrar? Qué esto está ya todo inventado desde hace tiempo, hombre.

Así que salió uno de esos partidos en los que, la salida en tromba de los 5 primeros minutos del Atleti se convirtió en uno de esos encuentros pesadilla en los que ya no sabes qué hacer. Que pite el descanso, y me hecho un ciga. Pongo la pierna izquierda  por encima de la derecha, hostias, qué paradón de Oblak. Pongo la derecha por encima de la izquierda, su puta madre, palmamos fijo. Me empieza a picar todo el puto cuerpo (joder, ¿Me he duchado hoy?). ¿Y si me voy a cenar? No me jodas, dejarlos solos, nunca. Una puta desesperación. Un puto martirio chino.

Y aún, la primera parte, fue más o menos plácida en lo que a ocasiones pepineras se refiere. Es más, una buena internada de Correa, su centro, de esos made in Paco Lobatón (¿Quién sabe dónde?) acabó en los pies del incombustible Saúl (que acabó jugando en todas las posiciones imaginables posibles, el desaguisado fue mayúsculo, cada 5 minutos que pasaba del encuentro, más guirigay había, qué sopor, qué homenaje al despropósito tan gratuito), que remató de forma inapelable haciendo un paradón Cuéllar.

Pero es que la segunda parte, fue un dolor de perolo constante. Como si alguien te fuese clavando puntas de clavo por todas las partes de tu cuerpo, pero poco a poco. Y claro, Garitano lo vio claro: sacó al El Zhar, y Amrabat, y el lío era ya importante, señores. Menos mal que Oblak hizo 3 paradas de esas que solamente él sabe hacer (moviendo, significativamente la cabeza, como diciendo “no siempre voy a tener la misma suerte, no, vaya mierda de partido andamos haciendo”). Así que lo único que le quedó al Atleti fue el aún mayor despropósito de quitar a Griezmann por Sime, para que ya la fies fuese completa. Godín, que acabo desquiciado jugando en punta ya casi a su puta bola, tuvo la única ocasión de esta vomitiva segunda parte en un espléndido remate a un buen centro de Koke (frase en especie de extinción últimamente) y casi que acabó ya todo. De verdad, no sé cuántos partidos más podré sufrir así. ¡Qué puto desastre!

EL CRACK DEL PARTIDO: Saúl, porque batió el récord guiness mundial de posiciones en los que se puede llegar a jugar durante 90 minutos de juego, y Oblak, al que nuestra queridísima directiva sigue teniendo pocas ganas de renovarle el contrato (luego, cuando llegue el Jeque de turno, diremos que si la abuela fuma, y tal). Y, por supuesto, el Lega. Meritazo que tienen los condenados, por Dios.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Sin lugar a dudas, el Cholo. Qué necesidad tiene de estos ataques de gilipollezcum entranadorum supinum habemus, coño. Pero si eres el puto amo de todo, me cago en mi puta estampa.

ÁRBITRO: Gil Manzano. Impecable labor la suya.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 2 GRADOS).

Os soy sincero, no esperaba mucha más cosa de este partido, que conozco ya un poquito bien al Atleti. Eso sí, que luego los miembros del Daesh del termometrismo rojiblanco también se acuerden de esto, mis queridos talibanes.

Y ahora, un nuevo y adorable parón de Selecciones, y el Bassapasta Habemus poco después. Ojito, que igual este año en Octubre ya nos quedamos sin Liga. Sinceramente os lo digo, creo que no va  a ser así,  pero … “Honrando tus colores, por toda la ciudad” …

28 de septiembre de 2017

Atleti 1 - Chelsea 2. ¡Aguante, Wichi, Carajo!


Tras la importante victoria frente al Sevilla, de la cual no he realizado crónica por motivos que no vienen al caso (problema sexual, más que nada, no me ha salido de las pelotas, vamos, trankis, partido de obligado cumplimiento, el termómetro no se  toca), me gustaría, antes de meterme de lleno con el partido de esta noche, indicar una serie de consideraciones con respecto al nuevo campo, tras haber estado por primera vez el pasado domingo en la grada.
    
    El campo por dentro es una pasada. Se ve de narices, no hay que subir 1500 escaleras para ponerte a una altura similar a la que teníamos en el Calderón. Y sí, por supuesto, los asientos son muchísimo más cómodos y uno puede casi estirar las piernas sin grandes complicaciones. Eso no es óbice para que nos sigamos dejando la garganta en pos de la victoria de nuestro Atleti. No entiendo la incompatibilidad del tema.
   
     La acústica del mismo también me pareció excelente. Lo único es que, no sé por qué extraña razón, escucho al Frente como un poco pasado de revoluciones, como si a un LP lo pusieses a 45 revoluciones por minuto.
     
      Los video marcadores bien también, se ven de puta madre. Y la visibilidad, al menos desde mi sitio, es fantástica, no tuve ningún problema en distinguir a los jugadores (y eso que veo menos que una polla metida en un termo).

     Por fuera es otra cosa. Un tanto feucho y desangelado. Demasiado descampado. Aunque, imagino, eso con el tiempo irá mejorando. Los baretos de toda la vida pillan lejos, esa es la verdad. Así que las previas habrá que hacerlas bien tochas, porque claro, ahora se está de puta madre por allí tomando minis en las carpas de por ahí, pero cuando empiece el invierno a hacer de las suyas (que llegar, señores, llegará) a ver quién es el guapo que anda tan tranquilo dando rulos de un lado a otro del campo.

     Hecho muchísimo de menos tanto los puestecitos de venta de bufandas y demás (que daban un montón de ambiente a los alrededores) como, sobre todo y especialmente, la colocación de las pancartas de las distintas peñas dentro del campo. Esperemos que todo esto se vaya mejorando también.
     
     Lo de las carpas … demasiado ambiente erótico festivo, aunque si a la peña le mola, pues es lo que hay. Eso sí, por favor, la del Fondo Sur, al menos, que tenga la decencia de que acabe el partido antes de ponerse a “pinchar” de nuevo, coño. Los últimos minutos son sagrados, y todos debemos de estar a lo que estamos, a saber, dejarnos las pelotas para que ganemos. A mi el otro día me terminó distrayendo mogollón el escuchar la música de fuera durante los últimos 5 minutos. Eso hay que erradicarlo ya. Sí o sí.

      La famosa iluminación por la noche. No me pareció nada del otro jueves (máxime después de haber visto imágenes de la del Nuevo San Mamés o de la del campo del Bayern). Encima, salir de allí en una zona que no terminas de conocer y tan sumamente tétrica señalizada fue toda una puta odisea. Supongo que estaría abstraído por la victoria en el último instante del Chelsea, pero quise ir a Canillejas (porque a la famosísima  estación del Metropolitano, llena de accesos y tornos, y demás … ¡no dejaban entrar porque no había trenes! – ver para creer-), y acabé … en Simancas … y Gracias. Así que llegué a casa a la friolera de las 00,45 h., en un partido que a las 22,30 h. se acabó. Tengo mucho que depurar en este aspecto, qué duda cabe. Pero al club, decirle que algún cartel que anuncie algo y que esté un poco más iluminada la zona, que no se veía un puto pijo por ningún lado, igual algo me ayudaría (yo me doy por imposible, pero seguro que otros sí que lo agradecerían cantidad. Que funcione la estación más cercana de metro, ni les cuento. Tranki, ni se molestarán, ya me buscaré la vida mejor la próxima vez … Qué puta pesadilla L


¿Y el partido, qué? No era nuestra noche. Fue la noche del Chelsea, que hizo un partidazo sencillamente descomunal. Durante 80 minutos, hizo con nosotros, prácticamente, lo que quiso. Maravillosamente plantados en el campo, tácticamente impolutos, genial el pichoncito Marquitos, brutal el Kanté, o cómo un pibe solo puede adueñarse de todo el centro del campo sin morir en el intento, exhibición portentosa de Hazard (¡qué pelotero más descomunal, no di crédito!) y el dolor de cabeza constante que fue Morata (Lucas hizo lo que pudo, Godín, el hombre, ayyy, Godín), hacía tiempo que no veía a un equipo que me impresionaba tanto como ellos. Hacía tiempo que al Atleti no le remontaban un partido. Hacía tiempo que no palmábamos un encuentro en el último suspiro (putas finales de mierda aparte) tras una maravillosa jugada, al más puro estilo balonmanístico, de todo el puto Chelsea, que movió el balón de un lado al otro del área, con paciencia, con precisión, hasta que encontró el resquicio, penetró por banda, fantástico pase de (¿Bayaloko? ¿Willians? ¿Kante? ¿Moses? ¡Qué más da … Un indomable negrito de esos que no había manera de frenarlos, y un tal Batsuhayi remachó sin piedad. Antes, Conte ya había firmado el empate quitando al brutal Hazard y al dichoso Morata. Aún antes, el propio delantero madrileño remachó de cabeza un excelente centro de … siiii, Hazard, que batió de forma inapelable a Oblak , poniendo el empate en el marcador. Antes, durante y después, tanto Koke como Griezmann coleccionaron cantidad de pases sin ton ni son, siempre al contrario, siempre un segundo tarde dados, siempre encontrando a un Blue mejor colocado y anticipándose. Antes, también, debió de salir Gabi al terreno de juego, que Thomas andaba con tarjeta y no estaba el horno para bollos. 

Los más optimistas nos las prometíamos algo felices tras saber que el Atleti se adelantó en el marcador con un tanto de Griezmann de penalti, al borde del descanso. Algunos, ingenuos, creyeron que si Saúl no hubiese fallado el tanto posterior que falló a puerta vacía, la cosa hubiese cambiado. Ya les digo yo que no. Que el Chelsea fue a su puta bola durante todo el encuentro. Lo dominó de principio a fin, de cabo a rabo, en todas las facetas del juego, en velocidad, presión, anticipación, desborde, remates desde fuera del área (vaya tirazo de Hazard al poco de comenzar el partido que repelió el palo), vaya ocasiones que tuvo Morata, alguna salvada por la mano de hierro de Oblak, otras porque Lucas logró obstaculizarle lo justo cuando ya se mascaba el gol en su remate final, el tanto a puerta vacía que falló en la segunda parte Cesc. En fin … No sé cómo estará esta peña en primavera, que es cuando realmente uno se juega la tostada, pero a mi lo de ayer me pareció, al fin, un auténtico equipo Campeón Inglés de verdad. Pero que muy campeón.

Eso sí, Thomas, probablemente, jugó su primer partido cañero de verdad. Lucas ha jugado alguno más, pero tampoco tantos. Saúl y Koke siguieron sumando (muy destacable el primero, absolutamente desafortunado el segundo). La experiencia, fue positiva. Por cierto, que no se me olvide, detallazo final de Courtois dándose la vuelta a todo el campo, aplaudiéndonos a rabiar y devolviendo todo el cariño que le seguimos dando, entrega de su camiseta en el Fondo Sur Incluido. Siempre uno de los nuestros, mi querido Erasmus favorito.

En definitiva, tenemos que seguir creciendo. No siempre va a estar Griezmann tan sumamente torpe (de nueve no puede jugar jamás, en su defensa, conste). Y estoy convencido de que lo vamos a seguir haciendo. Ayer no nos ganó cualquiera. Nos ganó el mejor. Como tu, Wichi. Y los mejores, siempre se merecen lo mejor. Ayer, los ingleses, hicieron historia en nuestro campo, pero esto no está dicho. Porque los Atléticos jamás nos rendimos, Wichi, y lo sabes. Así que, hermano, tuviste lo excelso, y lo vas a volver a conseguir. Lo tienes todo para hacerlo. Un solo grito terminó atronando el Metropolitano ¡Aguante, Wichi, Carajo!

21 de septiembre de 2017

Athletic 1 - Atleti 2. San Mamés, Eterno Atlético.



Sigo diciendo que es uno de mis encuentros favoritos de la temporada. Uno de los pocos reductos que quedan por ahí en los que el fútbol sigue teniendo ese sabor intrínseco y genuino de este deporte del que tanto me enamoré. Me gusta su ambiente (hostil pero, en su mayoría – cabestros aparte -, respetuoso), me enrolla su filosofía, me encanta su forma de encarar sus encuentros en su casa, y me van sus señas de identidad. Es un campo que nos va cantidad. A los rockeros siempre nos ha ido la marcha. En el viejo San Mamés hubo de todo: memorables actuaciones nuestras (Paooolo, Paoooolo Futre … Futre) con grandes varapalos sufridos en nuestras carnes. En el nuevo, solo hay un dueño y dominador del cotarro. Como ellos mismos cantan (ya les corrijo yo, tranki) … “Solo hay un Atleti … Atleti de Madrid”.

Ayer el Athletic, sabedor de nuestra superioridad, salió pero no salió. El respeto del que no se fía en exceso. Del que sabe que “cuidado … esta peña nos la termina jugando siempre”. Por su parte, el Atleti, salió en su más puro estilo (camiseta megafashionhorterayesquetecagasboys aparte): controlador, apostando por gente alta atrás para controlar el poderoso juego aéreo del rival, y el rodillo, poco a poco,  que ya se irá poniendo en marcha.

San José, a los 10 minutos, se encontró con un balón controlado dentro del área, pero, fue como si hubiese recibido una raqueta de pádel en vez del susodicho: estuvo torpe, lento, no supo qué hacer con él y Godín le robó la cartera con una facilidad insultante. Poco después “Don Raúl todo lo que haces lo haces bien García” empezó a decirnos que su mejor manera de respetarnos es la de ir a nuestra yugular como solo él sabe hacerlo. Sin embargo, para Oblak, el hombre impasible, simplemente es uno más. Se ataja el balón y a otra parada, calatrava.

El rodillo colchonero del Manzanares, a partir de ese instante, empezó su actividad. De primeras, Gaitán aprovechó un regalo del imberbe Nuñez, se internó en el área, pero su buen remate cruzado lo repelió el palo. Otro como Vietto: entre que no tienen muchas luces, y la suerte tampoco se tira el rollo con ellos … Poco después, Koke empezó su incansable recital de fútbol hasta que acabó el encuentro, cedió un balón magistral a Griezmann, este remató bien, pero Kepa paró mejor, mano a mano con el francesito. Señores, ahí hay portero.

Hablando de porteros. Y casi al borde del descanso, Estrada decide tomar cartas en el asunto, se disfraza como mejor creador de fútbol del Athletic, y se inventa un penalti de Luis Filipe que se disponía a transformar un tal Aduriz, no sé si les suena de algo. El penal iba bien. Fuerte, ladeado. Pero Oblak, con su brazo indestructible de acero puro, realizó una parada sencillamente estratosférica. Una más. Otra de tantas. Lo diré hasta que me muera: el trono de hierro es tuyo, Jan.

Descanso, y el Atleti salió reconocible. Como es el Atleti del Cholo en las segundas partes. Se adueñó por completo del centro del campo, y se empezó a mascar el gol. Como a Estrada vio que no le dio resultado el asistir a los delanteros del Bocho, le dio por marcar estrechamente a nuestro jugador más determinante, Griezmann. Ya le anuló un tanto legal en la primera parte (un señor golazo de chilena, por cierto) porque, como no ha debido jugar al fútbol en su puñetera existencia, no sabe distinguir la diferencia entre que te coma la  tostada Godín o que cometa falta. Así que al francés le dio por asistir, y a fe que lo hizo. Su pase a Koke a los 10 minutos de este segunda parte fue sencillamente solo para elegidos. La inteligencia de nuestro canterano ante la estupenda salida de Kepa fue brutal, cediendo el balón al primer toque. Correíta solamente tuvo que empujarla a puerta vacía. El argentino, suma y sigue. Tres chicharros ya. Bien, Angelito, bien …

La cosa parecía medio sentenciada. A falta de un cuarto de hora, saque de banda de Giménez (chico para todo, futbolero total), peina Saúl, toque sutil de Antoine viendo el desmarque de Carrasco, control sublime del belga, y definición precisa y concisa cruzando el balón ante Kepa. 0-2, y el rodillo rojiblanco dispara sus pulsaciones. Máxima tensión.

Poco más. El Athletic ya tiró de Athletic, es decir, de raza, se quitó el miedo de encima, consiguió un tanto Williams (¿Qué pinta este muchacho en el banquillo?), bien anulado por fuera de juego, mientras que Raúl García, Don Raúl, el hombre que todo lo que hace lo hace bien, reitero, demostró que él jamás se rinde, nos avisó con una volea dentro del área que pasó lamiendo el larguero, para que, en el descuento, consiguiese lo que muy pocos consiguen, batir a Oblak en su más puro estilo: remate seco, rápido y al corazón. Si nos tiene que meter un gol alguien, quién mejor que él. Da igual. Seguirá teniendo mi mayor de los respetos y consideraciones posibles. Siempre en mi corazón. Eso sí, su espíritu indomable no sirvió para derrotarnos. Y es que, San Mamés, el nuevo San Mamés, quiere ser Eterno Atletico. Y, de momento, lo es.

EL CRACK DEL PARTIDO: Me alegro del despertar de Griezmann, pero el premio mayor se lo llevan Oblak (quién si no) y Koke, que estuvo inconmensurable durante casi todo el encuentro. Pero qué listo que es … Por parte local, nuestro penúltimo mítico ocho, y la estupenda labor del señor Estrada, que no se me olvide.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Cri cri cri … Cantaba el grillo sin cesar.

ÁRBITRO: Estrada. Un puto desastre. Ya os lo he contado. Nos anula dos tantos legales de Griezmann (uno por falta de Godín que no es, otro por fuera de juego de Griezmann tras remate de Carrasco que tampoco lo es), todo esto aderezado por un penalti de Luis Filipe en el que toca el balón previamente, es decir, no hay penalti (aunque su despiste igual sí que mereciera la pena máxima). En fin …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( -2 GRADOS).

Ahí lo tienen , señores. Lo subo un par de grados. La algarabía del pueblo no tiene parangón. ¿Ven cómo es un termómetro justo, ecuánime, equilibrado? ¡Arrodíllense todos ante su poder, miserables lacayos!

Y el sábado viene el Sevilla. Segunda etapa de nuestro Tourmalet particular de estas 2 semanas. En nuestro Metropolitano. Gargantas aclaradas, banderas al viento … “O del Metropolitano, donde lloraba mi Abuelo, con mi Mamá de la mano”

17 de septiembre de 2017

Atleti 1 - Málaga 0. Comienza el gran desafío.



Todos los que estuvieron ayer en el Wanda (yo no fui, abono compartido con mi amigo del alma el Abu, gracias por todo, compañero, a mi ahora me esperan Sevilla y Chelsea, respectivamente) imagino que se sintieron un poco miserables porque parece que el ir allí fue como traicionar un poco tu barrio de toda la vida, tu gente, tu casa, tu hogar, dónde jugabas arrodillado en el suelo a las canicas,  el único sitio que concibes como tuyo en realidad. Pero no. No es así. El gran reto no es ese. El gran reto es convertir este nuevo campo (feucho a más no poder de día, tendré que verlo in the night, esplendoroso por dentro) en otro Calderón más poderoso y fortalecido (Niño Torres dixit, credo supremo habemus). Por eso mismo jamás tenemos que olvidar nuestras raíces, nuestra aluminosis, nuestros bancos de cemento, los de madera, las avalanchas en el Fondo Sur, hasta ese biruji que siempre impregnaba nuestra amada orilla del Manzanares. El gran reto es traspasar todo ese Espíritu hacia el Metropolitano, y hacerlo aún mejor. ¿Jodido? Sí. ¿Imposible? Ni de coña. Cuando una cosa depende exclusivamente de uno, impossible is nothing. Y esta depende de nosotros, los Atléticos.

Os cuento mi visión por la tele (el próximo finde toca la de dentro, frente a mis entrañables virutas). De primeras, a uno le parece que el Atleti anda jugando en Wembley una final. El estadio se parece un huevo y parte del otro al mítico campo inglés. Eso sí, una final con las gradas abarrotadas a más no poder la rebosar de Atléticos emborrachados de felicidad, orgullo y satisfacción, con sus banderas vintage al viento. El estreno de este nuevo estadio manda un mensaje al mundo muy claro: el Atleti quiere dar un paso de gigante en cuanto a grandeza se refiere. Lo reconozco, es así (los que me siguen, saben que jamás he apoyado ni justificado dicho traslado). Y puede que funcione el tema. Si a los delincuentes del palco les da por ello, y si la masa social, reitero, sin olvidar jamás nuestras raíces y valores, sin acomodarnos nunca sobre nuestra cómoda butaca, seguimos en nuestra línea, el tema puede funcionar.

¿El partido de ayer? Pues muy sobre el guión de lo esperado por mi parte. El Málaga como siempre: un puto hueso que hay que roerlo con paciencia y sabiduría (no me disgustaron para nada, a pesar de lo que diga su clasificación). ¿El Atleti? Pues como cualquiera que pasa de su pisete de Carabanchel y se va un chalet de la hostia en La Finca. Un tanto incómodo, sin encontrar el sitio, dominador, sí, pero poco creador, y poco acostumbrado a desenvolverse en unas dimensiones tan gigantescas como parece que tiene nuestro Metropolitano, que, por momentos, me pareció inclusive hasta más grande el terreno de juego que el del Camp Nou.

Así que, mientras todos esperábamos el ansiado primer gol de Koke, de Saúl, de Lucas o de Thomas, el que primero casi logra es otro excelente canterano nuestro, Mister Borja Bastón. Menos mal que el único que ni siente ni padece es nuestro estupendo Oblak. A ese se la suda el mundo. Él vive en el suyo, y solo tiene una consigna: portería a cero. Punto. El paradón que le hico al bueno de Bastón, de enmarcar. Mano de hierro, el trono es tuyo, Jan. Rey de reyes.

El único que alborotaba un poquito en el  Atleti era Correa y, sobre todo, el incisivo Juanfran, que se hartó a subir y a bajar como en sus buenos tiempos, es decir, como desde que está en el Atleti.

En la segunda parte, el Cholo sacó al tan exasperante como irresistible Carrasco, y la cosa cambió. Ya saben lo que es nuestro personaje favorito de “Hombres, mujeres y viceversa”: valiente, veloz, vertical, encara, nunca se esconde, pero, a veces, regatea a una hormiga por aquí, a otro ratón por allá, hace la pared con su sombra, y, al final, pierde el balón … Por supuesto, en vez de ir como un poseso a recuperarlo, se queda en vestuario maquillándose de nuevo y comprobando que ningún pelo se le haya salido de su molde preestablecido. Ya habrá un Gabi por ahí que se encargue de recuperarlo, ya …. Ayyy, Yannick de mis entretelas.

Minuto 16 de la segunda parte, Correíta hace de las suyas, confirmando que esta temporada parece que “sí es sí”, le cede un balón de oro a Antoinne, y golito de Griezmann que  te crio. El francés andaba en la línea de sus últimos encuentros, a saber, exasperante  a más no poder. Pero, ésta la enchufó, y confirmó mi teoría de que si ha metido el primer gol en el Metropolitano, es porque terminará haciendo historia, y de la grande, con la rojiblanca puesta. Llámenme loco. Me la suda. Convencido estoy de ello.

Antes Saúl, el propio Carrasco, Koke … quisieron llevarse tan magnífico honor. Pero no les tocó. No hay problema. Hay muchos renglones de oro todavía por manuscribir. El Atleti acabó muy cansado, tanto del recital de Roma como de los kilómetros que hay que hacer ahora en el Metropolitano. El Málaga sacó a un tal Rolán y nos complicó mogollón en el poco rato que estuvo. Menos mal que, recuerden, nuestro Oblak ni siente ni padece. Que ahí no marca ni Dios, y punto (nueva mano salvadora al canto).

Así que nada. Primeros tres puntos conseguidos en nuestra nueva casa. Primera demostración al mundo de que queremos mudarnos a la nobleza más exquisita. La clave será esa. Que no se nos suban los humos a la cabeza. El gran desafío.

EL CRACK DEL PARTIDO: Excelente Lucas (haciendo olvidar al más que olvidable Señor de la Uña), Correa sigue en buena onda, pero yo se lo doy al hombre que susurraba a los delanteros: Jan Oblak. Y ojito al tal Rolán ese del Málaga. Buena pinta tiene, por Dios.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Ese pobre Calderón triste, solo y vacío. Más melancólico que nunca. Aún se me pone un puto nudo en el corazón, me cago en la puta …

ÁRBITRO: José María Sánchez Martínez. Original nombre que tiene el colega dónde los haya. Dudo mucho que haya alguien más que se llame así. Sin complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 4 GRADOS).

No vamos a empezar por jugar en nuestra nueva casa dando regalitos gratuitos. Al contrario. Ahora costará aún más si cabe cada grado que consigamos. Átense los machos, señores …

Y, el miércoles, partidazo al canto en el Nuevo San Mamés. Partido de los antiguos, de copa de coñac, puro y visera de cartón gris con goma de plástico. Paseo de los Melancólicos, Manzanares, cuánto te quiero ….

13 de septiembre de 2017

Roma 0 - Atleti 0. El Atleti cristianiza a la Roma.


No tengo ni idea de si los seguidores de la mítica Roma serán muy creyentes o no, pero, imagino, tras lo de ayer, su fe será ciega en Dios, en los Apóstoles, en todos los Santos, en el Papa Francisco, que para eso vive allí, y en un tal San Allison, que se marcó un partido memorable frente a un rival muy potable en la primera parte, sencillamente extraordinario en la segunda: el Club Atlético de Madrid. Si ya en Italia el respeto que hay por nuestro equipo es máximo, tras la exhibición de ayer, ni les cuento.

Porque el Atleti lo hizo todo bien (o casi todo, vamos). Salió mandón, imperial, avisó a los dos minutos en una contra llevada por el maravilloso Filipe Luis, que Saúl, brutal toda la noche, estrelló su remate en el palo. Reaccionó la Roma, pero inquietar, solamente lo hizo en un remate del mohicano Nainggolan, en una gran acción a balón parado de los italianos, que Oblak logró detener de forma sublime. Dos méritos tienen esta intervención: el primero, que tenía delante de él más gente que un domingo por la mañana pulula por el rastro. El segundo, que atajó el balón, no lo rechazó. Muy grande el Señor Jan.

Poco después, Thomas volvió a adueñarse del centro del campo, y ya no lo soltó durante el resto del partido. No quiero anticiparme a análisis llevados por un exceso de euforia, pero el africano tiene ahora mismo una pinta sencillamente impresionante. Así se produjo una de las ocasiones más claras de la noche, justo en la siguiente jugada que la ocasión mencionada anteriormente por parte de los italianos, en una contra muy bien llevada, en la que Vietto dejó pasar el balón lleno de clase sobre Koke, y éste, completamente solo y con el portero batido, remató a puerta, pero apareció San Manolas (otro que se unió al Santoral), y abortó el tanto cantado. El posterior remate de Griezmann ya lo sacó Su Santidad Allison. Vietto vs. Griezmann. El argentino lo intenta todo, pero le sale muy poco. Aún así, considero que el fútbol está siendo un poco injusto con él. Todo lo contrario que, en lo que va de temporada el francés, intenta poco, y le sale menos. Preocupante. Lo único preocupante del Atleti ayer fue eso … Antoine Griezmann. Le necesitamos como el comer.

Mientras tanto, el único que se apiadó un poco del Atleti fue el árbitro Mazic, que se comió un penalti de libro de Vietto, por una mano tan absurda como tan claro fue el gol que tuvo el argentino nada más comenzar la segunda parte, en otra majestuosa asistencia previa de escuadra y cartabón de Saúl, que Luciano intentó picar su remate final sobre Monseñor Allison, pero que si quieres independencia, catalina. Ya en la segunda parte, el susodicho íntimo amigo de Don Radomir pudo pitar un posible penalti de Juanfran sobre Perotti, porque a esas horas ya andaba intentando hacerme el harakiri directamente. Hubiese sido el colmo, vamos …

El Cholo se unió a la fiesta, tiró de Carrasco (que también se topó con el dichoso portero, en un zapatazo brutal suyo desde fuera del área), tiró de Correa, que sigue sumando mogollón cada vez que juega, tirando de recursos cancheros rematando de puntera una gran acción individual suya dentro del área, pero que también se topó con … ¿Quién? ¿Adivinan? Siii, Mister Allison. Elegí mal día para dejar de beber.

Y, si todo este les resulta poco, minuto 93 de juego, córner fantástico que saca Koke, Saúl (que tuvo otra en el principio de este segundo periodo también clarísima, se confió rematado en su remate, no, si no doy abasto contándoles ocasiones) remató de cabeza abajo, ajustado al palo, y Allison sacó una mano prodigiosa, dejando el balón muerto de nuevo a Saúl, que, remató a bocajarro, sin portero, a puerta vacía, desde casi el área pequeña, pero el balón fue al palo por fuera y se acabó la fies. La fe de los romanos tiende a infinito. Música celestial les guio ayer a esta gente. En fin …

El resultado es bueno. El juego, uno de los mejores partidos que yo le recuerdo al Atleti en años. ¿Los goles? Llegarán. Jugando así llegarán. Yo no tengo ni la más mínima duda al respecto. Así que no desesperen.

Y el sábado, el debut en nuestro nuevo templo. Muchísimas dudas me albergan bastantes cosas de este nuevo campo (pintaza de maravilloso por dentro, pero por fuera) … Y habrá que ver cómo llegamos al mismo. Y cómo se accede. Promete ser un puto caos, pero bueno. No adelantemos acontecimientos. Aún así, pese a quién pese, siempre seguiré silbando mi melodía favorita … Yo me voy, al Manzanares, al Estadio Vicente Calderón ….

11 de septiembre de 2017

Valencia 0 - Atleti 0. Demasiado miedo, demasiado respeto.


Y el caso es que el partido no fue malo del todo. Ambos emplearon sus mejores armas: las conocidas del Atleti, intensidad, buena presión, concentración, orden, espíritu de sacrifico y lucha. Y las desconocidas hasta ahora del Valencia, pero que sí que suelen llevar el sello de identidad de los equipos de Marcelino, es decir, prácticamente las mismas. Son equipos fiables, escuadras potentes, pero que considero se les debe de exigir un puntito más a la hora de atacar. El uno, por ser un histórico y jugar como local. El otro, por serlo aún más y no empezar ya tan pronto con la sangría de puntitos que me voy dejando por allí y por allá.

Ocasiones claras, que yo recuerde, una de Vietto, y poco más, la verdad. Por parte local, achuchó un poquito al final pero tampoco pasamos excesivos apuros. ¿Conclusión? Escribir de partidos así resulta altamente complicado (o sencillo, según se mire, que tampoco tengo que estrujarme demasiado los sesos). Quizás los valencianos hayan quedado más contentos con el encuentro. Van a ser altamente competitivos, lo tengo claro. Especialmente ilusionante me pareció el nombre de Kondogbia. Pero yo al Atleti del entrenador mejor pagado del mundo considero que hay exigirle un bastante más. Porque sí. Así se compite. Pero vencer es otra cosa. Demasiado miedo, demasiado respeto.

EL CRACK DEL PARTIDO: Lucas, por parte colchonera, y Kondogbia, por parte local.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Muy flojitas ambas líneas atacantes. Blanditas, blanditas …

ÁRBITRO: González González. No tuvo mayores complicaciones.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 4 GRADOS).

Efectivamente, no va nada  bien la cosa. Era partido de obligado cumplimiento (si es que queremos realmente hacer algo importante, claro, que para deambular por la zona de nadie es un fantástico resultado).

Y el martes, todo un Roma-Atleti, partido de Champions de verdad. Imagino que el aborregismo Calderoriano seguirá pasando por alto los continuos desplantes, desprecios y exabruptos que nos dedica nuestro nunca lo suficientemente bien apedreado de nuestro presidente  y sus continúas ofensas hacia el que tiene alguna neurona más que otra que él. Que sigan por ese camino, que sigan. El tema de las plaquitas va a resultar de lo más divertido que se haya visto en años. Lo que nos vamos a reír … Jugadores, jugadores, hemos venido a ganar …

27 de agosto de 2017

Las Palmas 1 - Atleti 5. Al Atleti le da por empezar la Liga.


Aunque, en realidad, el partido fue prácticamente un calco al de la temporada pasada. Uno, que es ultra-maniático y supersticioso mogollón, oigan, cree en eso de los rivales que nos van y que no lo hacen. Levante, Villarreal … Chungo cubata. Da igual como estén (incluso descendidos, en el caso del primero, miedo me dan este año ya, que tienen mucha mejor pinta, encima). Eibar, Las Palmas …, en el otro lado de la balanza.

Ayer se comprobó fácilmente. A los 4 minutos de juego, 0-2. Varias claves: la primera, que el Atleti le dio por quitarse el chip de la pretemporada y salió ya sabiendo lo que se jugaba. La segunda, que espero que el Cholo pierda el miedo a utilizar a más hombres, que los tenemos, y muy válidos (aparte de que no me apetecía un pijo ver a los de Girona). Y la tercera, pues que empiezo a pensarme seriamente el cambiar de mote a nuestro querido coche de choque Correa y ponerle otro. Porque su primer tanto fue canchero dónde los haya. De haber jugado al jurgol haciendo paredes con los coches, en el barrio, de esos partiditos en los que parabas cuando el balón se te colaba debajo de un buga: “¿Quién se mete a por él? ¿Tu? ¿Yo? A arrastrase por el asfalto tocan, y sacarlo como fuese, qué putos tiempos, joder”.

El gol es una maravilla, sobre todo, por la velocidad en lo que lo hace, el espacio que utiliza, y ese primer recorte genial tras control. Todo, en una triste baldosa. ¿La definición? Un punterón sutil, si es que puede haberlo, claro. Ayer Angelito nos demostró que sí.

Siguiente jugada, un Saúl (que ayer sí que estuvo en plan Saúl) cede un balón al estupendo Carrasco (se le dio bien esta semanita el concurso de Mujeres, hombres y viceversa) y definió cruzando el balón tras recorte e inclusión en el área. Yo a este hombre le sumo a Vitolo, pero jamás lo cambio, como era la intención inicial desde el Club, me van a perdonar (a pesar de que sí, tiene sus cositas, está claro). Lo dicho, 4 minutos de juego.

A partir de ahí, coser y cantar. A Oblak le ví (se ha hecho un tan extraño cambio de look que no lo parece, pero se lo ha realizado, no pregunten en qué) en un paradón a disparo Viera, desde el Teide, sí, pero teniendo el pobre Jank a la manifa de Barcelona por delante, lo menos, lo cual da muchísimo valor a su acción, de ahí mi calificativo. Todo lo demás, control y sapiencia rojiblanca, no va más.

Después comenzó la segunda parte, el Cholo realizó uno de esos cambios que tan poco gustan al que esto os escribe (me da igual los nombres, un delantero por un mediocentro, cuando tienes ya 500 en el campo, por Diossss) y, como resultado (carita perdonavidas del pobre Vietto aparte, no estuvo mal el argentino, conste, aunque andaba ya metido en guerras pendencieras de aquí y de allá, tarjetita incluida en el visado), gol de Las Palmas, en un muy buen tanto de Calleri tras majestuoso centro de Momo, creo recordar. Y sí, Godín se la comió, y lo sabe. Diego Pablo, el cambio genial, ¿Eh? La madre que …

Nada. Tranquilidad y buenos alimentos. En tan solo 4 minutos (62, para ser exactos) Koke dibuja un gol de fantasía desde fuera del área, en remate  colocado y lleno de clase, en el que nos da, además, la razón, en los que creemos e insistimos en que tiene que tirar desde fuera del área más a menudo, córcholis.

Y ahí ya sí que se acabó casi del todo. Y digo casi, porque, aparte de la inquietante a la par que peligrosa presencia de Savic siempre en el campo (sustituyendo a Sime, ya me explicarán) a Gabi le dio por hacer un tontaina penaltito que Oblak le dio, a su vez, por parar, de nuevo, a Jonathan Viera. Desde lo de Milán, este hombre tiene una espina clavada, está claro. ¿Alguien osa discutir de que estamos ante el mejor portero del mundo en la actualidad? Por favor …

Ya después, a falta de un cuarto de hora, Koke se puso el disfraz de Diego Costa (sigan esperando a que Abramovich eche al Conte, sigan esperando, delincuentes del palco) y remachó otra excelente a la par que afortunada acción de Yannick previa, de tijera.

A falta de 2 minutos, apoteosis total, Thomas, “el indolente jugador africano” (copyright, Don Pablo, ya saben) redondeó su espléndida noche con otro remate seco desde fuera del área, poniendo el esplendoroso 1-5 en el marcador. Pues sí, que hemos empezado la Liga ya. A por ella, joder ..

EL CRACK DEL PARTIDO: Excelente Oblak, bien Giménez, bien Vietto, mejor Correa, grande Saúl y Carrasco, genial Thomas, extraordinario Koke. Pues ya está. Que me quedo con el vallecano.

LA DECEPCIÓN DEL PARTIDO: Las Palmas. Ya os dije la semana pasada que era un equipo blandito, muy blandito. Pero jugando como ayer, no van a ganar ni al Alcantarilla, macho. Ya se pueden atar los idems, añado.

ÁRBITRO: Iglesias Villanueva. Miren, hombre. El doble de Don Pablo, hablando del Rey de Roma. Sin complicaciones, buena actuación.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 2 GRADOS).

Que no se me empiecen a liar, que este era un encuentro de obligado cumplimiento. Ni una sola voz más alta que otra, ni un solo reproche. Prietas las filas, armada.

Y ahora, adorable paroncito de Selección incluseibol, (grande la vuelta del 7 de España, nuestro Guaje Villa, rechacen caducas y trasnochadas imitaciones anteriores, por favor) y después a Valencia, a escuchar cómo Marcelino empezará a llorar por la “intensidad” que empleamos. La historia de siempre, vamos. Ayyy, qué paciencia … “Y yo nací, enamorado del Atleti de Madrid”

22 de agosto de 2017

Girona 2 - Atleti 2. El peligro de los recién ascendidos.



Lo llevo diciendo desde hace mucho tiempo: a diferencia de al resto de peña, a mi no me gusta nada jugar en las primeras jornadas contra los recién ascendidos. Suelen encontrarse pletóricos, no tienen nada que perder y pueden pintar la cara al más pintado (recuerden Alavés y Leganés el año pasado, el propio Alavés que ganó también el Camp Nou, etc.). Es mucho mejor enfrentarse a ellos más adelante, cuando tengan la presión y el agobio de esos puntos que ya les empiezan a faltar para seguir respirando en primera. Suena a excusa barata (y no suelo tirar mucho de ellas) pero es cierto que así lo pienso.

Dicho todo esto, durante casi 3 cuartas partes del encuentro solo hubo un equipo en el terreno de juego: el Girona. Yo ya andaba con la mosca tras la oreja, porque vi su partido frente al City, y me encantaron los gerundenses. El pasado sábado, ni les cuento. Obviamente, cuando un equipo suele jugar así de bien, es porque otro lo está haciendo espantosamente mal. Y esos fuimos nosotros, especialmente desconocidos en nuestra firmeza defensiva. Así que al Girona le dio por colgar baloncitos, y a Stuani por meterlos todos. ¿Resultado? 2-0, y al descanso. El Atleti, entre esa equipación, ese logo (que no escudo) y ese no ser capaz de hilvanar siquiera una jugada medio decente, parecían más el ejército de los muertos de la estupenda Juego de Tronos que un equipo de fútbol. Patetismo en su más puro estado.

Y la segunda tampoco fue muy allá, no se vayan a creer. Lo que pasa es que coche de choque Correa sigue demostrando que suele ser mucho más decisivo cuando sale del banco que cuando lo hace de titular (el famoso efecto Sabas, para los más tarras como yo, me alegro por el chaval, por cierto, que perder a un hermano con 17 años … Uffff). Y además, tuvo más mérito la cosa cuando el árbitro expulsó injustamente a Griezmann, que solamente apareció en un espectacular remate de tijera en este comienzo de segunda parte. Así que, a falta de un cuarto de hora para el final del encuentro, el argentino hizo una conducción de las suyas y se sacó un espléndido remate desde fuera del área que se coló por la escuadra local. El Atleti espabiló, y el espléndido Giménez, en una falta sacaba por Gabi en el 84 de juego, se anticipó a todo Cristo viviente y en uno de sus espectaculares remates valientes de cabeza, se elevó por encima de todos haciendo “Dracarys” sobre la portería local. Al menos, los muertos, por unos instantes, se convirtieron en Caminantes.

Eso sí, el último susto final lo dio, cómo no, el Girona, en una maravillosa parada de Oblak que salvó milagrosamente el tanto de Kayode, que, sin lugar a dudas, puede que hubiese hecho más justicia en el marcador que el empate final, pero bueno. Ya sabía yo la clase de partidito que me iba a encontrar. El peligro de los recién ascendidos …

EL CRACK DEL PARTIDO: Giménez, Correa y Oblak. Y Stuani, por parte local, claro está.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Todo lo demás, por parte del Atleti, personificando especialmente en Griezmann, que no se lleva ni un triste tanto que llevarse a la boca desde que empezó la pretemporada. Las gilipolleces de tuiter, los anuncios de champús y demás están muy bien. Su pelo, ya no tanto. Y su falta de anotación, sumada a una desaparición prácticamente constante durante muchos minutos de los encuentros, menos aún.

ÁRBITRO: Martínez Munuera. Se comió el claro penati de Iraizoz sobre Antoine. Ya empezamos …

TERMÓMETRO ROJIBLANCO ( -2 GRADOS).

Comenzamos también con vuestra sección favorita, y en negativo, para variar. Ya saben la importancia de empezar bien, y el riesgo que corremos: estar en Diciembre sin opciones reales de lucha por el título liguero, como ya nos ocurrió la temporada pasada, que es lo único que a mi me da de comer de verdad. Ya nos podemos andar con ojito, ya …

Y este sábado, vamos a Las Palmas. Parece que ser que Vitolo (vergonzosa la manera de gestionar el Club este fichaje, y no menos escatológico el comportamiento del jugador con su exclub, solamente más superado si cabe por el histórico ridículo del soberbio presidente sevillista, hay estopita rica rica para todos, señores) no va a jugar al final. Les he visto contra el Valencia y me han parecido un equipo demasiado inocentón y blandito. Así que tenemos que ganar si o si, sin excusas. ¿Vuelve ya Godín, no? “Muchachos, hoy viajamos juntos otra vez”

PD.- ¡Quiero mi puto abono en mi casa ya, joderek!


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MAREANDO LA PERDIZ: "Desesperado"

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